Separatistas en Ucrania rompen pacto y lanzan ofensiva

Los rebeldes prorrusos del este de Ucrania rompieron el viernes un acuerdo de paz firmado anteriormente y anunciaron una nueva ofensiva por diferentes frentes en contra de las tropas del gobierno ucraniano, desafiando los esfuerzos diplomáticos por poner fin a una crisis en escalada.

El principal líder de los separatistas en la región de Donetsk indicó que los separatistas no participarían en nuevas conversaciones de paz, y otro rebelde fue más allá al decir que no respetarán un acuerdo de cese al fuego firmado en septiembre.

El líder separatista Alexander Zajarchenko dijo que los rebeldes lanzaron una nueva ofensiva para apoderarse de más territorio y se preparan en caso de un ataque ucraniano. Declaró que empujarán a las fuerzas del gobierno hasta los límites de la región oriental de Donetsk y posiblemente más allá.

"Desde nuestro lado ya no se realizarán intentos de hablar de un alto el fuego", dijo Zajarchenko.

El acuerdo de paz firmado en septiembre en la capital bielorrusa, Minsk, concebía un cese al fuego y el retiro de armamento pesado de una línea divisoria en el este de Ucrania.

El pacto ha sido violado repetidamente por ambas partes, y la intensificación del combate en las últimas semanas ha aumentado la cifra de muertos a cerca de 5.100 desde abril, de acuerdo con la agencia para los derechos humanos de Naciones Unidas.

Las negociaciones del miércoles entre los ministros del Exterior de Rusia, Ucrania, Francia y Alemania en Berlín produjeron un acuerdo para ratificar una línea de demarcación definida en un pacto de paz firmado en septiembre en Minsk. Bajo el acuerdo logrado en Berlín, ambas partes estaban obligadas a retirar su artillería 15 kilómetros (nueve millas) a ambos lados de la línea, aunque no hubo acuerdo sobre retirada de tropas.

Pero el vocero de las fuerzas rebeldes, Eduard Basurin, puso el acuerdo en duda al decir que los insurgentes "ya no tomarán en consideración el acuerdo de Minsk en la forma en que fue firmado", si bien añadió que seguirán abiertos a nuevas pláticas de paz.

La batalla se intensificó el pasado fin de semana en el aeropuerto de Donetsk, que recibió a los aficionados durante el campeonato de la Eurocopa 2012 y que ahora se ha reducido a montones de escombros y vigas de acero tras meses de enfrentamientos. Los rebeldes con el tiempo tomaron el control de su terminal, si bien los choques se mantienen en sus márgenes.

Una insurgencia prorrusa estalló en abril en las regiones de Donetsk y Luhansk en el este de Ucrania tras la anexión de la Península de Crimea ucraniana por parte de Rusia.

Rusia insiste en que no apoya a los rebeldes, pero oficiales militares de Occidente afirman que el número de armamento pesado bajo control de los rebeldes contradice las aseveraciones.

En el foro internacional de economía en Davos, Suiza, un viceprimer ministro ruso declaró que Moscú no se intimidará por las sanciones que Occidente ha impuesto a Rusia por sus acciones en Ucrania.

Igor Shuvalov advirtió a Occidente no tratar de derrocar al presidente ruso Vladimir Putin, reflejando la perspectiva del Kremlin de que la Unión Europea y las sanciones estadounidenses van dirigidas a un cambio de régimen.

"Cuando un ruso siente cualquier presión extranjera, nunca abandona a su líder", comentó Shuvalov el viernes. "Sobreviviremos a cualquier adversidad en el país --comer menos, usar menos electricidad".

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Matthew Lee en Washington y Vladimir Isachenkov en Moscú contribuyeron a este despacho.