Pacientes en hospital de Oregon sufren quemaduras por luces

Unos 10 pacientes en un hospital de Oregon -posiblemente más- sufrieron quemaduras debido a que el personal no reemplazó los filtros de las luces en tres quirófanos, informaron el miércoles directivos del centro médico.

El equipo del Silverton Hospital cambió los difusores en las luces de halógeno en septiembre de 2013, pero no reinstalaron los filtros, señalaron los directivos. Los primeros casos de quemaduras en la piel llamaron la atención del hospital en junio siguiente, dijo Ray Willey, director de calidad y servicios riesgosos. Una investigación del hospital encontró las causas cinco meses después, en noviembre.

Hasta 2.100 pacientes de cirugía que se sometieron a procedimientos en los quirófanos durante el lapso de 14 meses pudieron haber estado en riesgo, dijo Willey.

Las lámparas de halógeno emiten luz ultravioleta y deben tener filtros, de acuerdo con un reporte de los Institutos Nacionales de Salud. El filtro generalmente viene incorporado al bombillo de cristal, pero algunas lámparas requieren filtros por separado.

Tomó varios meses averiguar la causa de las quemaduras, dijo Willey, debido a que inicialmente el hospital se enfocó en sospechosos más comunes: soluciones para preparar la piel antes de la cirugía, vendajes o vestimentas postoperatorias, y dispositivos de cauterización utilizados para detener el sangrado durante operaciones.

Cuando ninguno de ellos resultó ser el causante, un miembro del equipo quirúrgico recordó que se le había hecho mantenimiento a las luces, señaló Willey.

Equipo de la sala de operaciones rutinariamente había reemplazado las bombillas en los quirófanos, comentó, pero no se le había dado mantenimiento, como el cambio de difusores.

"Fue algo un tanto inusual", comentó Willey. "No se habían dado cuenta de la complejidad de cambiar los difusores".

Menos de 10 pacientes se han puesto en contacto hasta ahora con el hospital con respecto a las quemaduras. Sus lesiones varían desde quemaduras leves a quemaduras de tercer grado.

Ninguno de los pacientes ha sufrido un desfiguramiento permanente, comentó Willey. En los casos conocidos más extremos, los pacientes tendrán un enrojecimiento permanente en la parte de la piel expuesta a la luz.

Debido a que los pacientes están protegidos durante la cirugía, solo los parches aislados de piel en los que se concentró la luz se vieron afectados.

El hospital ha notificado a la Comisión de Seguridad del Paciente de Oregon y en breve emitirá un reporte formal.

Nadie ha sido despedido debido a que "fue un asunto de sistemas, no de individuos", aseguró Willey.

Los funcionarios del hospital también trabajan para encontrar a otros pacientes afectados y proveer compensación a aquellos que experimentaron quemaduras.