Colombia: Santos "se la juega por la paz"

Cuando falta poco para que comience el último de sus cuatro años de gobierno, el presidente Juan Manuel Santos dedicó su intervención anual ante el Congreso a defender el proceso de paz con la guerrilla de las FARC desde finales de 2012.

Enfundado en un traje negro, el primer mandatario colombiano afirmó sin titubear que el país marcha con "paso firme hacia el fin del conflicto" entre el Estado y las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que ya dura casi medio siglo.

Santos atribuyó su confianza a la seriedad del proceso, que ha generado acuerdos de "gran calado" sobre asuntos agrarios, el primero de los puntos establecidos en la agenda de paz.

"Que otros se feliciten por la guerra", dijo Santos aludiendo claramente a su antecesor Alvaro Uribe (2002-2010). "Yo, Juan Manuel Santos... me la juego por la paz", agregó en medio de un aplauso cerrado de los asistentes al acto de instalación de las nuevas mesas directivas del Congreso en el marco de la fiesta patria del 20 de julio.

El mandatario colombiano dijo a la opinión pública que su respaldo a las negociaciones con las FARC, sin embargo, no implica desistir de combatirlos militarmente hasta el cansancio.

El gobierno y las FARC negocian oficialmente desde el pasado 19 de noviembre en La Habana y en este momento discuten el segundo punto pactado, la condiciones de participación política de los rebeldes que se desmovilicen.

La alocución de Santos era esperada con expectativa, pues el 7 de agosto comienza su último año de gobierno y pronto deberá anunciar si aspira a la reelección para gobernar cuatro años más.

Esa pretensión podría verse empañada por el puñado de graves protestas que su gobierno enfrenta desde hace semanas en diferentes partes del país, protagonizadas por campesinos, mineros artesanales y transportistas, entre otros sectores.

Al respecto, Santos insistió en que su gobierno es "amigo del diálogo y respetuoso de la protesta social", pero que no permitirá que "las protestas vulneren los derechos de la mayoría" de los ciudadanos.

Recalcó que la orden a la fuerza pública es desactivar cualquier intento de manifestación violenta.