Descartan señales de sabotaje en accidente de avión AirAsia

No hay señales de sabotaje en el desastre del avión de AirAsia que se precipitó el mes pasado al mar causando la muerte de las 162 personas que viajaban a bordo, informó el director de la agencia investigadora de accidentes en Indonesia.

El vuelo 8501 de AirAsia se estrelló en el Mar de Java el 28 de diciembre poco después que los pilotos pidieron autorización para elevarse de 9.750 metros (32.000 pies) a 11.580 (38.000 pies) para evitar unas nubes amenazadoras pero no lo recibieron debido a la abundancia de tráfico aéreo. No se percibió señal de peligro. El avión viajaba de Surabaya, la segunda ciudad indonesia, a Singapur.

Tatang Kurniadi, el director de la Comisión Nacional de Seguridad en el Transporte, informó el miércoles que un análisis de las grabadoras de voz de la cabina del avión modelo Airbus A320 no muestra señales de sabotaje ni actos terroristas.

Kurniadi dijo a la prensa que el contenido de las dos cajas negras del avión ha sido descargado y es analizado en forma conjunta con asesores de Airbus, compañía fabricante del avión. Indicó que se espera disponer de un informe preliminar esta semana.

Uno de los investigadores del comité, Nurcayo Utomo, dijo el martes que no se han detectado voces en la grabación de la cabina aparte del piloto y copiloto, y que no se oyeron explosiones.

El ministro de transporte Ignasius Jonan informó el martes al Parlamento que los datos de radar indican que el avión trepó a una velocidad anormalmente excesiva, unos 1860 metros (6.000 pies) por minuto y después bajó rápidamente hasta desaparecer.

"No es normal subir a esa velocidad ya que los aviones comerciales suben habitualmente de 300 a 600 metros (1.000 a 2.000 pies) por minutos", afirmó. "Solo lo hace un jet de combate". No dijo qué hizo que el aparato trepara a tal velocidad.

Un ascenso excesivamente rápido probablemente causa el atascamiento de los motores. En 2009, un Airbus A330 de Air France desapareció sobre el Atlántico en medio de mal tiempo cuando viajaba de Río de Janeiro a París. Los investigadores determinaron que el avión inició un ascenso empinado y después se atascó sin que los pilotos pudieran hacer nada.

El vocero de Airbus Justin Dubon dijo el martes que era prematuro establecer semejanzas entre los dos accidentes.

Kurniadi dijo que se espera entregar un informe preliminar a la Organización Internacional de Aviación Civil la semana próxima, pero agregó que el análisis podría demorar hasta un año.

Los rescatistas se esfuerzan por extraer el fuselaje y lo que parece ser la cabina del avión depositados sobre el lecho marino a unos 30 metros (100 pies) de profundidad. Solo se han extraído 53 cadáveres hasta ahora.