Eligen jurado para acusado de tiroteo en cine de Colorado

James Holmes tomó asiento serenamente en un tribunal el martes, horas antes del comienzo del arduo proceso de elección de un jurado que deberá decidir si estaba en su sano juicio cuando abrió fuego en una sala de cine en Colorado.

Era la primera vez que Holmes aparecía en público vestido de civil desde la matanza de 2012. Por orden del juez, debía estar sujeto al piso de una manera tal que no resultara visible para el público.

Llevaba el pelo oscuro prolijamente recortado, una barba de mediana longitud y gafas ovaladas de color rojizo.

En comparecencias anteriores vestía uniforme de prisión y llevaba el pelo desgreñado y teñido de color naranja.

Se convocó a 7.000 personas entre las cuales se seleccionará a los miembros del jurado en las próximas semanas. El juicio, cuyo resultado podría ser la pena de muerte, se podría prolongar hasta octubre.

Durante la audiencia matutina, el juez Carlos Samour dijo que podría llegarse a un acuerdo entre las partes para reducir el número de jurados en potencia del cual saldrá el panel definitivo.

La magnitud de la selección del jurado es un ejemplo de las dificultades logísticas cuando se trata de juzgar a un asesino en masa que sobrevive al ataque.

"El público conocerá la mente de un asesino que dice que no sabe distinguir el bien del mal", dijo Alan Tuerkheimer, un consultor en selección de jurados. "Es muy inusual. Generalmente no llega a este punto".

En los dos años y medio desde el suceso, se ha desarrollado un debate emotivo en el que los padres de Holmes imploran por un acuerdo que perdone su vida mientras muchos sobrevivientes y familiares de las víctimas exigen su muerte.

Doce personas murieron y 70 resultaron heridas en el ataque durante una exhibición a medianoche de una película de Batman. Holmes, de 27 años, fue arrestado cuando se despojaba de su equipo de combate en el estacionamiento de los cines.

Luego se declaró inocente por demencia de los numerosos cargos de asesinato con alevosía e intento de asesinato.

Si el jurado lo declara culpable, deberá decidir entonces si recomienda la pena de muerte. Caso contrario, sería encerrado por tiempo indeterminado en el hospital estatal para enfermos mentales.

La defensa reconoce que Holmes fue el autor de la matanza del 20 de julio de 2012, pero alega que sufría un ataque psicótico.