Ex esposa de Nisman no cree que fiscal se suicidó

La ex esposa del fiscal Alberto Nisman dijo que no cree que el investigador se haya suicidado, al presentarse el martes ante la Fiscalía que investiga su muerte.

Al ser interrogada por los periodistas acerca de si creía que su ex marido se había quitado la vida, Sandra Arroyo -quien se desempeña como jueza federal- contestó de forma categórica: "No".

Nisman fue hallado sin vida el lunes en la madrugada en su departamento en Buenos Aires. El fiscal había denunciado cinco días antes a la presidenta Cristina Fernández por el supuesto encubrimiento de los sospechosos de un atentado contra un centro judío en 1994, lo que generó un gran revuelo político.

"Hay una investigación en curso. Dejemos que actúe la justicia. No puedo hacer conjeturas", dijo Arroyo, quien compareció ante la fiscal que investiga la muerte para recibir información sobre el caso.

Nisman acusó a la presidenta, al canciller Héctor Timerman y a otros allegados al gobierno de idear un plan para garantizar la impunidad de los iraníes sospechosos del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994 que causó 85 muertos.

La familia del fiscal y sus compañeros de trabajo dieron a entender que descreen de la hipótesis del suicidio en avisos fúnebres publicados el martes en el diario La Nación.

"Una profunda tristeza y dolor por tu muerte tan injusta", escribieron sus tíos y primos. En tanto, la Unidad Fiscal AMIA, que estaba a cargo de Nisman, expresó su pesar por el "inesperado" fallecimiento del fiscal.

Nisman fue hallado con un disparo en la sien derecha, una pistola calibre 22 y un casquillo de bala a su lado en el baño de su apartamento, cuyas puertas no habían sido violentadas.

El arma encontrada junto a Nisman se la había entregado un colega, dijo la fiscal encargada de la investigación, Viviana Fein. Sergio Berni, secretario de Seguridad Nacional, dijo el martes que el arma estaba registrada a nombre de Diego Lagomarsino, quien de acuerdo con reportes de prensa se la dio al fallecido el sábado.

El análisis para detectar restos de pólvora en las manos de Nisman arrojó un resultado negativo. Fein dijo a Radio Mitre que "el resultado del barrido electrónico en la búsqueda de residuos en las manos" del colega "lamentablemente dio negativo".

Sin embargo, puntualizó que éste "no es un resultado inesperado" debido al "calibre pequeño del arma" utilizada.

"Al ser un arma de calibre 22, al no ser un arma de guerra, usualmente no permite que el barrido electrónico dé un resultado positivo" dijo Fein, quien aclaró que el resultado "no descarta que él haya disparado (el arma) " y, en ese sentido, recordó que la autopsia señaló que no hubo terceras personas al momento de la muerte del fiscal.

"Hay muchas medidas de prueba y hay que esperar que arrojen resultados, también con respecto a los estudios de sangre encontrada en el arma, en el lugar", afirmó la fiscal.

Nisman fue encontrado muerto pocas horas antes de una cita en el Congreso en la que tenía previsto explicar con qué pruebas contaba. En el departamento del fiscal no fue encontrada ninguna misiva que pueda acreditar que cometió suicidio, dijo a The Associated Press un asesor del Ministerio de Seguridad que no quiso identificarse.

La semana pasada Nisman había pedido a un juez que citara a Fernández, al canciller y a allegados al gobierno para ser interrogados. "La presidenta y su ministro de Exteriores tomaron la decisión delictiva de fabricar la inocencia de Irán para saciar los intereses comerciales, políticos y geopolíticos de Argentina", dijo Nisman en un informe a la prensa al que tuvo acceso The Associated Press.

La mandataria rechazó las acusaciones del fiscal y el martes vinculó su muerte con el próximo juicio a ex miembros del gobierno de Carlos Menem (1989-1999) y ex funcionarios judiciales por maniobras de encubrimiento en la investigación inicial del ataque.

En tanto, el jefe de gabinete Jorge Capitanich dijo que "es absolutamente imposible aceptar denuncias falsas" pero "es necesario que el esclarecimiento (de la muerte de Nisman) por parte del Poder Ejecutivo sea claro, contundente e indubitable".

En las próximas horas está previsto que declaren ante la justicia los 10 policías que custodiaban a Nisman, quien había recibido amenazas durante su investigación del atentado, que comenzó diez años atrás.