Policía en Kenia utiliza gas lacrimógeno contra escolares

La policía de Kenia lanzó el lunes gas lacrimógeno contra menores que protestaban por la eliminación del patio de su escuela, el cual fue tomado por un poderoso político, afirmó un activista local de derechos humanos.

Los alumnos de la escuela primaria Langata Road derribaban con otras personas una barrera erigida en torno al patio, que fue comprado por un empresario de bienes raíces, que es un poderoso político, dijo Boniface Mwangi.

En Kenia, los niños de primaria tienen por lo general entre 6 y 14 años.

"El gobernador, un senador y otros funcionarios todos tienen miedo al político, no pueden hacer nada para impedir que se apropie del patio de la escuela", dijo Mwangi.

En imágenes de la televisión se ve a niños gritar y asfixiarse por el gas lacrimógeno; algunos se retuercen del dolor mientras son retirados del lugar. Los agentes de la policía llevan después perros al patio en disputa.

El jefe interino de la policía, Samuel Arachi, dijo que suspendió al agente que estaba a cargo de las fuerzas del orden donde se efectuaba la protesta.

En un incidente de esta naturaleza no se justifica el gas lacrimógeno porque la protesta no era violenta, dijo Arachi. Cinco personas fueron detenidas, tres por cometer actos vandálicos y dos por incitar al desorden.

"Jamás permitiremos que policías utilicen la fuerza, no sólo contra un ciudadano, mucho menos contra menores, sea en una manifestación u actos de otra índole", agregó.

Elijah Mwangi, que estaba a cargo del contingente de policías en la escuela, dijo que solo cumplió órdenes.

El político opositor Eliud Owalo dijo la semana pasada que la usurpación del patio tiene como propósito construir un estacionamiento para el hotel del político, contiguo a la escuela.

"Lo ocurrido es brutalidad que rebasa las palabras y codicia que rebasa toda descripción", declaró el dirigente opositor Raila Odinga. "Es difícil creer que puede desplegarse la policía contra niños de primaria y arrojarles gas lacrimógeno para defender a una persona que usurpa terrenos".

"Esta imagen de una nación decidida a robar por la fuerza algo a sus propios niños no puede ser nuestra aspiración. No puede ser el legado que queremos dejar a nuestra infancia", agregó.

Las denuncias contra funcionarios que se apropian indebidamente de terrenos es un tema polémico en el país.