Postura climática del Papa molesta a conservadores en EEUU

La desconfianza que sienten los conservadores en el papa Francisco, la cual ha ido en aumento en Estados Unidos durante su pontificado, está llegando a un punto de ebullición por su plan de instar a que se tomen acciones ante el cambio climático, y a hacerlo a través de un documento utilizado tradicionalmente para las enseñanzas papales más importantes.

Durante meses, Francisco ha estado redactando una encíclica sobre medio ambiente y calentamiento global que espera presentar en junio o julio. Las encíclicas son escritas con ayuda de un grupo pequeño de asesores que trabajan bajo secreto estricto. Pero en una conferencia de prensa ofrecida mientras viajaba la semana pasada a Filipinas, el pontífice dio el indicio más fuerte hasta ahora sobre la dirección que tomará.

Dijo que el calentamiento global es ocasionado "mayormente" por el hombre; y señaló que quería que su encíclica estuviera lista con tiempo suficiente para ser asimilada antes de la siguiente ronda de negociaciones de la Organización de las Naciones Unidas sobre cambio climático en París, a realizarse en noviembre, después de que no se llegó a un acuerdo en la reciente ronda en Lima, Perú.

"No sé si es la única causa (la actividad humana), pero mayormente, en gran medida, es el hombre el que ha abofeteado a la naturaleza", dijo el Papa Francisco. "En cierto sentido hemos ocupado el lugar de la naturaleza".

Aun antes de estas declaraciones, varios comentaristas conservadores estadounidenses habían estado atacando con anticipación la encíclica. En Investor's Business Daily, Forbes y TownHall.com, escritores habían acusado al Papa de adoptar una agenda ambientalista radical.

"El papa Francisco, y digo esto como católico, es un completo desastre cuando se trata de sus pronunciamientos de política pública", escribió Steve Moore, jefe economista de The Heritage Foundation, un grupo conservador. "Sobre economía, e incluso mucho más sobre el medio ambiente, el Papa se ha aliado con la extrema izquierda y ha adoptado la ideología que haría a la gente más pobre y menos libre".

En el sitio en internet de la revista católica First Things, un bloguero acuso al papa de promover "propaganda teologizada" sobre la conservación del medio ambiente --mensaje que el editor de la publicación desautorizó más tarde-- y publicó lineamientos del prominente pensador católico Robert George sobre qué debería ser considerado como bien documentado en una encíclica y qué podría ser desatendido.

Los críticos de la encíclica, "en su mayor parte, son conservadores que han criticado a otros católicos en el pasado por desacuerdos con afirmaciones categóricas en encíclicas papales", dijo David Cloutier, un teólogo de la Universidad Mount St. Mary's en Maryland, quien se especializa en medio ambiente. "Están asustados de que el documento vaya a decir algo definitivo con lo que no puedan estar de acuerdo. Eso los pondrá en una situación muy difícil".