Río 2016 admite que protestas seguirán

Los organizadores de Río 2016 admitieron el domingo que las masivas protestas antigubernamentales continuarán hasta el inicio de los Juegos Olímpicos, un día después que millares de personas salieron a las calles contra la corrupción y en demanda de mejores servicios públicos.

"Esto va seguir sucediendo (las protestas) hasta el comienzo de los juegos", afirmó Carlos Arthur Nuzman, presidente del comité organizador de los próximos juegos, durante una sesión informativa ante los miembros del Comité Olímpico Internacional (COI) en un congreso celebrado en Buenos Aires.

Los miembros del COI sometieron a un duro interrogatorio a los organizadores de Río 2016 sobre temas sensibles como infraestructura, transporte y las recientes manifestaciones antigubernamentales, frente a los cuales los destinatarios no siempre ofrecieron respuestas lo suficientemente firmes como para despejar las dudas sobre el éxito del evento.

Uno de ellos pidió precisiones sobre las razones de las manifestaciones y si afectarán las justas de verano.

Nuzman respondió que Brasil "es un país libre, una democracia y que todos pueden expresar su opinión", pero evitó profundizar sobre las razones que mueven a miles de brasileños a manifestarse en las calles de todo el país desde mediados de año.

El dirigente buscó despejar dudas sobre el respaldo de la población a los juegos con una encuesta que indicaría el 72% de los brasileños quiere que se celebren en su país. No obstante, en las multitudinarias protestas sobrevuela un sentimiento de rechazo hacia el Mundial de fútbol en 2014 y los Juegos Olímpicos 2016 por el gasto millonario que implican para un país que pese a su notable crecimiento económico todavía tiene carencias en salud, educación y otros servicios públicos.

En la víspera se produjeron nuevas manifestaciones en coincidencia con el día de la Independencia de Brasil. Por lo menos 39 personas fueron detenidas en Brasilia y 24 en Río de Janeiro, donde otras 13 resultaron lesionadas en los enfrentamientos en policías y manifestantes en Rio de Janeiro, informaron las policías locales.

Una de las protestas más violentas se produjo en Brasilia cuando pequeños grupos de manifestantes intentaron romper el cerco policial para llegar al Estadio Nacional, donde la selección de fútbol enfrentaría a su similar de Australia. La policía los repelió lanzando bombas de gas lacrimógeno.

La ex campeona de salto con obstáculos Nawal El Moutawakel, presidenta de la comisión de coordinación del COI, abrió la sesión informativa ante los miembros del organismo y advirtió que "el ambiente social y político en Brasil "ha cambiado significativamente" y por ello mismo es necesario que todos los sectores afectados a la organización de los juegos muestren "total transparencia".

El Moutawakel, que encabezó la semana pasada una nueva inspección del COI a Río, también reclamó a los gobiernos federales, estaduales y de Río que trabajen "más coordinados".

Cuando se inició la ronda de preguntas a los organizadores de Río 2016, los miembros del COI eludieron la diplomacia y fueron al grano, a veces con ironía.

Un delegado consultó sobre la calidad del transporte público y recordó que en los Panamericanos de 2007, organizados en esa misma ciudad, los visitantes tomaban taxis y como los choferes no hablaban en inglés algunos terminaron en Buenos Aires, la capital del vecino Argentina.

"Es cierto, tuvimos problemas con el idioma entonces", reconoció Nuzman. Pero a partir de esa experiencia, contó, se implementaron programas de instrucción en idiomas y en la actualidad "casi todos los choferes hablan inglés".

Los organizadores no ofrecieron certezas sobre el alojamiento y las condiciones de trabajo de unos 25.000 periodistas que cubrirán el evento.

El responsable del área de comunicaciones del comité organizador ha cambiado recientemente, informó Leo Gryner, director de operaciones de las olimpíadas de Río. "Para octubre tendremos respuestas para la prensa".

"La misión de los medios es una de las más importantes", acotó Nuzman.

Demoras en la construcción, escasez de habitaciones de hotel y transporte público deficiente, entre otros, figuran entre las máximas preocupaciones del COI de cara a los próximos juegos.

El Moutawakel aseveró que los inspectores del COI comprobaron "significativos progresos" en la reciente visita, la quinta desde que Río fue elegida sede. La comisión evaluadora regresará en mayo.

"Se cumplirá con el objetivo", apuntó El Moutawakel. "Tenemos la convicción que Río tiene la energía y la convicción de organizar unos juegos únicos".