Senador republicano presiona a favor de sanciones a Irán

Uno de los principales legisladores republicanos críticos de la política exterior del presidente Barack Obama está presionando para que se implemente nuevas sanciones contra Irán por su programa nuclear, indiferente a una amenaza de veto de la Casa Blanca y al cabildeo del líder británico.

El senador Lindsey Graham dijo el domingo que estaría dispuesto a dejar a un lado sus esfuerzos si Obama sometiera al Congreso la decisión de aceptar o rechazar cualquier acuerdo con Teherán.

Un asesor de Obama se mofó de la idea considerándola una falta a la autoridad presidencial.

El nuevo Congreso controlado por el Partido Republicano ha iniciado una contienda con el presidente en materia de policía exterior, y el Comité del Senado sobre Bancos, Vivienda y Asuntos Urbanos sostendrá una audiencia el martes sobre la posibilidad de aplicar nuevas sanciones contra Irán.

Estados Unidos y sus socios en las negociaciones están tratando de llegar a un marco de acuerdo con Irán en marzo y esperan completar un pacto a largo plazo para julio que limitaría la capacidad de esa nación para producir armas nucleares.

Irán asegura que su programa tiene fines pacíficos.

El secretario de Estado John Kerry ha adelantado negociaciones con el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Javad Zarif, y ellos podrían tener más discusiones esta semana, cuando se espera que ambos asistan al Foro Económico Mundial, en Suiza.

Las sanciones propuestas, las cuales cuentan con apoyo bipartidista, entrarían en efecto sólo si fracasan las negociaciones y no se cumple el objetivo de la fecha límite del 30 de junio, según un asistente del Congreso quien pidió no ser identificado ya que la iniciativa de ley no está terminada.

Graham describió los esfuerzos congresionales como un mensaje a los iraníes de que "nos gustaría una negociación política, una solución diplomática. Pero por favor comprendan en Irán que el Congreso tiene la intención de volver a aplicar sanciones si ustedes se retiran de la mesa de negociaciones y si hacen trampa", dijo Graham. "No creo que ese sea un mensaje disruptivo".

Como alternativa, si Obama "piensa que las sanciones son perjudiciales para un resultado bueno, estoy dispuesto a renunciar a esa votación en el entendido de que cualquier acuerdo que él negocie vendrá al Congreso para nuestra aprobación o desaprobación como una separación de poderes".

El asesor de la Casa Blanca Dan Pfeiffer sostuvo que a Graham "le gustaría tomar todas las decisiones sobre política exterior de Estados Unidos y ser comandante en jefe... Es la autoridad del presidente".