La oposición siria rechaza una iniciativa de paz rusa

Una iniciativa rusa para celebrar conversaciones de paz este mes entre el gobierno sirio y sus rivales pareció desmoronarse después de que figuras destacadas de la oposición siria rechazaran la perspectiva de negociar, en medio de una gran desconfianza hacia Moscú y de preocupaciones sobre que las reuniones no tuvieran posibilidades de éxito.

Los obstáculos con los que ha tropezado el proyecto sugieren que incluso después de cuatro años y al menos 220.000 muertos, los antagonistas en la guerra civil siria están lejos de cansarse y seguramente seguirán luchando para obtener una ventaja más decisiva en el campo de batalla antes de entablar cualquier negociación.

Las reuniones que se habían propuesto comenzarían en Moscú el 26 de enero, y sería las primeras desde una conferencia auspiciada por la ONU en Ginebra que se derrumbó a principios del año pasado sin lograr avances.

Pero la situación en Siria ha cambiado de forma drástica desde entonces.

El presidente, Bashar Assad, se enfrenta a un creciente resentimiento de sus partidarios tras varias derrotas de gran coste humano, mientras que sus principales defensores, Rusia e Irán, acusan el golpe de la caída global en los precios del petróleo. La oposición siria moderada --política y armada-- está al borde de la irrelevancia, y el grupo extremista Estado Islámico ha tomado el control de una amplia extensión de territorio al nordeste del país y en la vecina Irak.

Además, Estados Unidos también entró en escena con ataques aéreos organizados con sus aliados contra milicianos del grupo Estado Islámico, pero dejando indemnes a las fuerzas de Asad.

Washington ha estado sospechosamente ausente del revuelo diplomático con Moscú, poco dispuesta a gastar su capital político para persuadir al principal grupo de oposición siria con respaldo occidental, la Coalición Nacional Siria, de que acuda a conversaciones de paz con pocas esperanzas de éxito.

El enviado de Naciones Unidas, Staffan de Mistura, está trabajando en una negociación de paz paralela en un intento de frenar el derramamiento de sangre a través de un plan que pide "congelar el conflicto" en la ciudad norteña de Alepo como base para una solución más amplia a la guerra. Ese plan se enfrenta a sus propios obstáculos, y todavía necesita ganar impulso.

Por ahora, la conferencia de Moscú sólo tiene una pequeña lista de asistentes. El gobierno de Assad, que ha dependido de Rusia para obtener apoyo diplomático y equipo militar durante el conflicto, dijo estar preparado para participar. También unos pequeños grupos de oposición tolerados por el gobierno han indicado que atenderán.

La lista de los que han declinado participar, o se inclinan en esa dirección, contiene al grueso de las facciones anti Assad.

Aunque ha habido declaraciones dispares de miembros del grupo, la sensación general es de no viajar a Moscú porque las conversaciones no aspiran a crear un gobierno de transición con plenos poderes... y sin Assad.

El ministro ruso de Exteriores, por su parte, aseguró el viernes que espera que las conversaciones sean un éxito, rechazando las negativas de algunos opositores como una "maniobra táctica" antes de las negociaciones.

___

Los periodistas de la Associated Press Bradley Klapper en Washington, Vladimir Isachenkov en Moscú y Albert Aji en Damasco, Siria, contribuyeron a este despacho.

___

Ryan Lucas está en Twitter como @relucasz .