DEA reconoce programa sobre archivos telefónicos

El Departamento Estadounidense Antidrogas ha reconocido formalmente que mantuvo una amplia base de datos de llamadas telefónicas que se hicieron de Estados Unidos a diversos países. El programa fue suspendido, dijo el viernes el Departamento de Justicia.

La revelación está contenida en un documento presentado ante una corte en el caso de un hombre acusado de confabularse para efectuar exportaciones ilegales a Irán.

Un funcionario de la DEA escribió en un documento de tres páginas presentado el jueves que mediante el programa se recurrió a citatorios administrativos para compilar archivos de llamadas originadas en Estados Unidos hacia otros países, como Irán.

"Se pretendía (con los archivos de llamadas) mostrar los nexos con el narcotráfico y actividades delictivas", agregó.

En la declaración se afirma que los archivos daban seguimiento a la fecha, hora y duración de la llamada entre el número del teléfono de salida y el número del teléfono receptor.

La base de datos podía entonces utilizarse para indagar un número telefónico específico si las autoridades policiales "tenían alguna sospecha razonable y objetiva de que estaba relacionado con alguna investigación penal federal en marcha", según la declaración de Robert Patterson, agente especial adjunto de la DEA que llevaba el asunto.

El Departamento de Justicia dijo en un comunicado que el programa quedó suspendido en septiembre de 2013 y fue borrada toda la información contenida en la base de datos.

El programa estaba separado del programa de compilación de archivos telefónicos a cargo de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sus siglas en inglés), que fue expuesto en 2013 por el analista de sistemas de la NSA, Edward Snowden.

Sin embargo, la existencia de otro programa de vigilancia electrónica muestra la utilidad que el gobierno confiere a la compilación de archivos telefónicos como herramienta importante, a pesar de las objeciones de grupos que defienden el derecho a la privacidad.

"(Lo del programa) causa un poco de sorpresa", dijo Hanni Fakhouri, abogada en la Electronic Frontier Foundation (Fundación Frontera Electrónica).

"Cuando una agencia comienza a hacer algo, otras buscarán la manera de hacerlo también" si consideran que les es de utilidad.