Entrevista AP: Damián Szifron vive su propio relato salvaje

Con una película que le ha abierto puertas "muy impactantes" y una nominación al Oscar que corona una extensa serie de reconocimientos, Damián Szifron parece estar viviendo su propio relato salvaje.

El director argentino, cuyos "Relatos salvajes" le dieron a su país la séptima candidatura al Premio de la Academia en el apartado de mejor cinta en lengua extranjera, está que rebosa de alegría -- "como Gene Kelly en 'Cantando bajo la lluvia''', según dijo la tarde del jueves en un comunicado --, al ver la acogida que ha tenido un trabajo que hizo casi por instinto, "sin dolor, sin neurosis, sin nada de lo malo que puede tener cualquier proceso natural", expresó en una entrevista reciente con The Associated Press en Nueva York.

Szifron, quien a sus 39 años tiene una amplia trayectoria como guionista y director de cine y televisión, se encontraba escribiendo un largo proyecto que llegó a convertirse en una trilogía cuando comenzaron a asaltarlo, aquí y allá, algunas ideas a las que no pudo hacer caso omiso.

"Yo estaba manejando por la ruta, tenía una discusión con un tipo, me quedaba tenso y rápidamente me empezaba a imaginar algo y decía, 'acá hay algo, acá hay algo'. Paraba el auto en un bar en medio de la ruta y escribía una historia. Y de pronto en una tarde tenía un cuento", relató. "Las nuevas ideas que se me seguían presentando las trataba de comprimir para evitar que se convirtieran en más largometrajes y el resultado fueron una serie de cuentos muy potentes, muy poderosos".

Protagonizada por Ricardo Darín, Oscar Martínez, Érica Rivas y Leonardo Sbaraglia, entre otros actores, "Relatos salvajes" es una compilación de seis cortos que transcurren en los más dispares escenarios y cuyo nexo común son las reacciones violentas ante la transgresión de los límites: un hombre decide usar un avión como instrumento de venganza; una cocinera decide envenenar a un comensal por considerarlo un degenerado; un padre desesperado convence a su empleado más fiel de que asuma la responsabilidad de un arrollamiento fatal cometido por su hijo; una novia descubre en plena fiesta de bodas que su flamante esposo la engañó con una invitada.

"Evidentemente algún tipo de catarsis operaba", dijo Szifron de la selección de temas, y además narró la experiencia más salvaje de su vida.

A continuación extractos de la entrevista.

AP: Seis historias que dices que escribiste casi por casualidad para liberar tensiones y de repente estás frente a la posibilidad de un Oscar. ¿Cómo lo tomas?

Szifron: La verdad que es muy impactante. Cuando escribí esta película no tuve en cuenta el recorrido que podía llegar a tener. Seguramente la próxima película que escriba ya va tener una consciencia más internacional, digamos, pero esta es la primera película que verdaderamente cruza las fronteras y se está estrenando en muchos países del mundo y presentando en muchos festivales, así que en relación con lo que hice antes es una revolución absoluta. Así que me siento revolucionado.

AP: ¿Cuánto tiempo te tomó escribir la película?

Szifron: Fue un proceso intermitente, la escribí rápido, al ser historias breves las terminaba cada una en un lapso muy corto ... Me sentí un poco escribiendo "Relatos salvajes" como un músico o como un pintor, que se despierta una mañana y crea una obra, y ya al otro día está haciendo otra. Y el músico lo mismo, entró a un bar, tomó una copa de vino, agarró la guitarra, se inspiró y escribió una canción. Y me sentí un poco así.

AP: ¿Qué es lo más cerca que has estado tú de un relato salvaje?

Szifron: Fue una insospechada situación de violencia en mi vida: fui a un bar con mi mujer, un restaurant, y apenas estábamos empezando a comer con una botella de vino nos querían echar porque iban a cerrar. Empezaron a echar a todas las mesas de una forma muy violenta, aplaudían, 'Bueno, bueno, vamos, cerramos, váyanse', una cosa increíble ... Empecé a discutir, la discusión fue subiendo de tono y en última instancia yo dije que me iba a llevar la botella de vino y las copas para tomar el vino en la plaza, ya lo había pagado además, y que después les iba a dejar las copas en la entrada del restaurant ... Me iba llevando todo y salieron de la cocina un mozo y un cocinero ... Vi que el cocinero la agarró a mi mujer de la ropa de una forma muy brusca y como que la empujó, ¡y le pegué una trompada! Soy la persona que menos te puedes imaginar que haría algo así... pero me salió del alma. De pronto sin darme cuenta me estaba agarrando a trompadas con el mozo y con el cocinero... En una de las trompadas se estalló la copa y se reventó en la oreja del mozo y empezó a sangrar, vino la policía... Ese no (lo incluí en "Relatos salvajes"), ¡pero tuve un juicio! ... Tuve que enseñar cine a jóvenes de bajos recursos por un año, cosa que disfruté mucho.

AP: La escena del avión me recordó a Almodóvar. ¿Cómo llegaron Pedro y su hermano Agustín a coproducir la película?

Szifron: Pedro vio en 2005 o 2006 "Tiempo de valientes", que es la película anterior que yo filmé, en España e inmediatamente me llamaron para decirme que les había encantado, querían saber qué era lo próximo que iba a hacer, les interesaba establecer un vínculo... Luego Agustín vino a Argentina, fuimos a comer, hablamos de cine largo y tendido, quedó ahí una relación latente digamos... Así que apenas tuve este guion y decidí que este era el guion que iba a filmar, junto con Hugo Sigman que es el productor argentino de la película, el productor principal, se lo enviamos y dos días después dijeron que querían coproducir... Pedro es un tipo que valora mucho la libertad, él tiene su propia compañía, filma lo que quiere cuando quiere como quiere, así que a la hora de producir genera ese mismo entorno para el director con el que está trabajando... Él quería que yo hiciera la película que yo quería hacer y me ayudó mucho a hacerla. Y luego cuando la película lo necesitó a él como figura, como patrocinador digamos, fue el primero en la fila.

AP: ¿Y qué me dices de la música de Gustavo Santaolalla?

Szifron: Ese fue un gran placer ... Gustavo apareció cerca de la finalización del proceso, no tenía músico, no sabía cómo iba a resolver esa cuestión ... En realidad la primer decisión que tomé apenas empezó la película fue mandarle el guion a Gustavo. Me pareció una película ideal para que él compusiera la música, ya que es argentino y nunca había compuesto la música para una película argentina, no había hecho una banda de sonido para una película de ficción de su país. Le mandé el guion a través de un amigo en común y no respondió nunca. En un momento dije, bueno, no le interesará o estará con otras cosas en Los Angeles, y me olvidé. Filmé la película, todo, y de pronto un día llama Santaolalla, que encontró el guion en su casa, que lo arrancó a leer, que no pudo parar, que le encanta, que quiere componer la música de esta película. Fue una bendición.

AP: ¿Próximos proyectos?

Szifron: Está muy abierto el panorama, la verdad que la película ha abierto una cantidad de puertas en todo el mundo muy impactantes, recibí novelas, invitaciones de productores importantísimos, tanto para que dirija guiones que ya están escritos ... como para desarrollar mi propio material. Una película en inglés creo que es lo más probable, porque además a mí me gusta mucho el cine americano desde siempre, siempre me sentí muy atraído por la industria de este país y por cómo opera y cómo funciona -- obviamente las buenas películas: me gusta "El padrino", no tanto "Transformers". Digamos que las puertas están abiertas y me dan ganas de aceptar muchas de las invitaciones que estoy recibiendo.