Encuentran sonda espacial europea perdida en Marte

Resulta que la sonda europea Beagle-2 sí logró descender en Marte, pero jamás lo transmitió a sus controladores en Tierra.

La nave, desaparecida pero no olvidada, no avisó de su llegada el día de Navidad de 2003, cuando debía posarse sobre la superficie marciana y transmitir datos a la Tierra.

En su lugar, la sonda de construcción británica se quedó apagada y después de varios meses se le declaró perdida. Según las presunciones iniciales, el aparato se habría desintegrado cuando se acercaba o intentaba descender en el planeta rojo.

El viernes, más de 11 años después, funcionarios de la Agencia Espacial Europea informaron que finalmente encontraron al Beagle-2, gracias a una amplia labor de análisis de fotografías tomadas con una cámara de alta resolución a bordo del Orbitador de Reconocimiento de Marte, que pertenece a la NASA.

Las fotografías muestran que la nave se posó a salvo sobre la superficie marciana, pero no logró desplegarse totalmente ni comenzar las comunicaciones.

Como sea, el hallazgo reivindica hasta cierto punto a los científicos espaciales que durante más de una década se preguntaban sobre la suerte de su proyecto favorito con el que buscarían señales de vida en Marte.

Rudolf Schmidt, el gerente del proyecto Marte Express de la Agencia Espacial Europea, describió la ubicación de la nave como una "excelente noticia".

Dijo que desconocer lo sucedido con el Beagle-2 devino en una "persistente y agobiante preocupación".

Poco después de la desaparición del Beagle-2, la NASA logró posar sus sondas Spirit y Opportunity cerca del ecuador de Marte.

Ambos aparatos enviaron numerosas imágenes y descubrimientos, facilitaron el tipo de información que los astrónomos deseaban cuando dio inicio el envío de sondas en Marte.

Llegar al Planeta Rojo es extremadamente difícil. En medio siglo de intentos, más de la mitad de las misiones de diversos países han fracasado; no lograron despegar de la Tierra o se fueron a las profundidades del espacio más allá de Marte.

Descender en Marte es particularmente complicado debido a la tenue atmosfera del planeta.

Las naves enviadas a Marte se desplazan a 19.300 kph (12.000 mph) y tienen sólo unos minutos para desacelerar y frenar para que puedan posarse en la superficie.

Además, el terreno marciano está lleno de obstáculos --peñascos, grietas y precipicios-- así que un paso en falso puede derivar en la pérdida de la nave.

El Orbitador de Reconocimiento de Marte, que da vueltas al planeta desde 2006, ha efectuado periódicamente la búsqueda de una sonda desaparecida.

Todavía se desconoce el paradero de la Mars Polar Lander (Sonda Polar en Marte), con la que se perdió contacto cuando descendió en el polo sur del planeta en 1999.

___

Los reporteros de The Associated Press, Alicia Chang, en Los Ángeles, y David Rising, en Berlín, contribuyeron a este despacho noticioso.