Policía belga mata a 2 en operación antiterrorista

En medio del temor europeo a nuevos atentados, las autoridades belgas se movieron el jueves con rapidez para evitar lo que describieron como un gran atentado que iba a cometerse en cuestión de horas. Las fuerzas de seguridad mataron a dos sospechosos en un tiroteo y arrestaron a un tercero en una amplia operación antiterrorista que se prolongó durante la noche.

La redada en una antigua panadería de Verviers, en una zona industrial, fue otra muestra de la existencia de células terroristas en el corazón de Europa, mientras las fuerzas de seguridad se enfrentan a milicianos que podrían haber regresado de combatir con extremistas islámicos en Siria.

"En cuanto abrí la ventana, podías oír la pólvora", dijo el vecino Alexandre Massaux tras un combate de varios minutos con armas automáticas, Kalashnikovs y explosiones.

Dos sospechosos fueron abatidos y un tercero fue arrestado y acusado de pertenencia a organización terrorista.

"En cuanto pensaron que las fuerzas especiales estaban allí, abrieron fuego", afirmó el magistrado federal Eric Van der Sypt.

Al levantarse el humo de los disparos, la policía continuó con registros en Verviers y la zona de Bruselas, buscando más pistas en una investigación de varias semanas que comenzó mucho antes de los atentados de la semana pasada en la zona de París y en los que murieron 17 personas. Las operaciones en Bélgica no tenían relación aparente con los ataques en Francia.

Y, a diferencia de los terroristas en parís, que atacaron la oficina de un periódico satírico y una tienda de alimentación kosher, los sospechosos en Bélgica al parecer apuntaban a objetivos más difíciles: instalaciones policiales.

"Estaban a punto de cometer importantes atentados terroristas", dijo Van der Sypt en una rueda de prensa en Bruselas.

En toda Europa ha aumentado el nerviosismo, mientras prosigue la caza de posibles cómplices de los tres terroristas de París, que murieron por disparos de la policía francesa. Las autoridades en Bélgica indicaron estar preparadas para más problemas al elevar el nivel de alerta terrorista del país del 2 al 3, el segundo nivel más alto.

"Muestra que tenemos que ser extremadamente cuidadosos", dijo Van der Sypt. Los sospechosos de Verviers "eran hombres muy bien armados" con armamento automático, señaló. Las autoridades han dicho antes que 300 residentes belgas viajaron a Siria para combatir con milicias islámicas extremistas. No está claro cuántos regresaron.

El primer ministro, Charles Michel, dijo que el aumento del nivel de alerta fue "una decisión por prudencia".

"No hay conocimiento concreto o específico de nuevos elementos de amenaza", dijo.

Los sospechosos en Verviers abrieron fuego de inmediato contra los agentes cuando éstos se les acercaron cerca de la estación de trenes de la ciudad, dijo el magistrado. Hubo un tiroteo intenso que duró varios minutos. Un video subido a internet mostraba una toma oscura de un edificio entre con sonidos de detonaciones, disparos y sirenas, y un fuego humeante.

Ningún policía murió o resultó herido en el choque, que se produjo en plena hora punta en un abarrotado vecindario de esta antigua ciudad industrial de 56.000 habitantes, unas 80 millas (125 kilómetros) al sureste de la capital, Bruselas.

Previamente el jueves, las autoridades belgas dijeron que estaban investigando posibles vínculos entre un hombre arrestado en la sureña ciudad de Charleroi por tráfico ilegal de armas y Amedy Coulibaly, de quien fiscales dicen mató a cuatro personas la semana pasada en un mercado parisino de alimentos judíos.

Varios países participan en la cacería de posibles cómplices de Coulibaly y los otros dos agresores en los atentados en Francia.

En España, las autoridades dijeron que Coulibaly trasladó a su esposa de Francia a Madrid el 31 de diciembre y estuvo con ella hasta que la mujer tomó un vuelo el 2 de enero a Estambul.

La Audiencia Nacional de España indicó en un comunicado que estaba investigando lo que Coulibaly hizo en la capital española con su esposa, Hayat Boumeddiene, y una tercera persona que no fue identificada pero se sospecha que ayudó a Boumeddiene a trasladarse de Turquía a Siria.

Francia está en ascuas desde los ataques de la semana pasada, que iniciaron el 7 de enero en la sede del semanario satírico Charlie Hebdo. El periódico, amenazado repetidamente por sus caricaturas del profeta musulmán Mahoma, enterró a varios de sus trabajadores asesinados el jueves incluso mientras reimprimía otra edición semanal con Mahoma en su portada.

___

Casert informó desde Bruselas. Los periodistas de la Associated Press John-Thor Dahlburg, Greg Keller, Jamey Keaten, Angela Charlton, Sylvie Corbet, Lori Hinnant, Matthew Lee y Nicolas Vaux-Montagny en París y Jorge Sáinz en Madrid contribuyeron a este despacho.