Policía y fiscales comparecerán ante juez acusados de drogas

Un grupo de fiscales y policías comparecerá el viernes ante un tribunal para que formalice su arresto por su presunta vinculación con la evasión de al menos un cargamento de cerca de una tonelada de cocaína.

La jueza Wendys Martínez, que dirige el tribunal de instrucción que analizará el caso, informó sin más detalles que pospuso para el viernes la audiencia, que de forma original había sido anunciada para el jueves.

En el grupo de agentes implicados se encuentra el director del departamento de antinarcóticos de la policía, coronel Carlos Fernández, y el jefe de operaciones, teniente coronel Feliz Paulino. Ambos fueron destituidos de sus cargos por su presunta participación en el robo y distribución droga y arrestados esta semana.

El procurador Francisco Domínguez anunció el martes que el Ministerio Público presentaría cargos en contra de tres fiscales y 21 policías. Hasta el jueves, sólo 14 se encontraban bajo arraigo y las autoridades buscaban a los demás.

En la audiencia del viernes, el tribunal determinará las medidas de coerción en contra de los 11 que ya estaban detenidos cuando se formuló el expediente, aunque otros implicados podrían ser incluidos conforme sean arrestados.

La fiscalía pidió en el expediente presentado ante el tribunal que los implicados permanezcan un año en prisión preventiva a fin de que el Ministerio Público continúe la investigación y presente de forma oficial y personalizada los cargos en contra de cada uno de los acusados.

Domínguez había detallado que los policías y fiscales participaron a fines de septiembre del allanamiento a una vivienda de un narcotraficante al este de Santo Domingo donde se incautaron de unos 950 kilogramos de cocaína.

El acta del operativo firmada por los fiscales indica que en el allanamiento no se encontró ningún ilícito, por lo que no hubo ningún decomiso ni arresto. La droga, sin embargo, sí fue trasladada durante el allanamiento, pero nunca llegó a los depósitos de pruebas del Ministerio Público.

El procurador Domínguez precisó que los fiscales se quedaron con unos 250 kilogramos de cocaína y el teniente coronel Paulino, con 700 kilogramos. Paulino fue el encargado de colocar la droga en el mercado local y distribuyó beneficios entre los demás policías.

Domínguez indicó que el grupo de fiscales y policías también participó en al menos otros dos allanamientos de los que no reportó la droga decomisada.

El grupo había utilizado información falsa para que un juez autorizara los allanamientos, en los que no participó la agencia estatal antidrogas, independiente de la policía.

El caso abrió un debate sobre la necesidad de que la policía, cuyos agentes son vinculados con frecuencia con la corrupción, cuente con un departamento antidrogas, pese a que el estado tiene con una agencia especializada en la materia.