C. Rice quedó "atónita" por filtración en la CIA

La ex asesora de seguridad nacional Condoleezza Rice dijo el jueves que quedó atónita cuando se enteró que una misión secreta para frustrar las ambiciones de Irán de poseer armas nucleares --ahora el centro de un juicio por revelaciones delictivas-- fue filtrada a la prensa.

Rice testificó por la fiscalía en la Corte Federal de Distrito en el juicio al ex agente de la CIA Jeffrey Sterling, de 47 años, de O'Fallon, Missouri, quien está acusado de haber revelado ilegalmente detalles del programa al reportero James Risen del New York Times. Sterling niega haber filtrado información a Risen.

Si bien el testimonio de Rice ayudó a establecer la importancia del programa secreto en cuestión, su testimonio no implica a Sterling de ninguna manera como el autor de la filtración. La fiscalía optó por no obligar a Risen a testificar sobre sus fuentes luego que el reportero dejó en claro que no divulgaría sus fuentes incluso ante la amenaza de una sentencia en prisión por desacato a la corte.

Así que los fiscales planean presentar un paquete de evidencia circunstancial que demuestre que Sterling era la fuente, incluida evidencia de llamadas telefónicas y mensajes de correo electrónico entre ambos.

Los fiscales creen que Sterling filtró la información porque estaba resentido por el trato que recibió en la CIA. Abogados de la defensa dicen que la filtración pudo haber provenido de cualquier parte y que Sterling ha sido objeto de una sospecha injusta porque demandó a la CIA por discriminación racial.

En su testimonio, Rice dijo que el programa fue una de las operaciones más secretas durante el tiempo que ella fungió como asesora de seguridad nacional en el primer período del presidente George W. Bush.

El plan contemplaba utilizar un agente ruso de la CIA apodado "Merlin" para canalizar deliberadamente a los iraníes anteproyectos nucleares defectuosos. Rice dijo que la operación secreta "era una de las únicas herramientas que teníamos para tratar de interrumpir el programa nuclear de Irán".

El programa fue de tal importancia, agregó, que ella hizo algo que nunca había hecho antes: convocar a una editora del New York Times a la Casa Blanca y pedirle que no publicara el artículo.

En la reunión de abril de 2003, en la que estuvieron presentes el entonces director de la CIA George Tenet, la editora del Times Jill Abramson y Risen, Rice dijo que ella advirtió al diario que la publicación de la información pondría vidas en riesgo.

"Ciertamente comprendo la importancia que tiene que la Casa Blanca pida al New York Times no publicar un artículo. Respeto plenamente el papel de los medios", dijo Rice. "Pero en este caso necesitaba estar segura de que el New York Times comprendiera el impacto de lo que estaban a punto de hacer".

El periódico accedió a anular el artículo un par de días después de la reunión. Pero Risen reveló la información posteriormente en un capítulo de un libro publicado en 2006, "State of War".

En un testimonio previo del jueves, un gerente de la CIA no identificado --quien testificó detrás de un alto muro gris a fin de proteger su identidad-- dijo en interrogatorio que más de 90 personas estaban al tanto de la misión encubierta.