Fiscal polaco interroga a Polanski por pedido de extradición

Roman Polanski dejó de lado la preocupación de que pueda ser extraditado a Estados Unidos y charló el jueves sobre su próximo proyecto cinematográfico, una historia que le ha tenido " fascinado por mucho tiempo".

El director fue interrogado el miércoles por un fiscal en Cracovia, en el sur de Polonia, donde tiene un apartamento, en relación con la solicitud de extradición que Estados Unidos presentó este mes, citando cargos derivados de sus relaciones sexuales con una menor.

Si ocurre la extradición "habrá problemas" con el filme, dijo Polanski a reporteros. "Creo que eso no sucederá. Confío en el sistema judicial de Polonia".

El director ganador del Oscar se prepara para filmar en julio en Varsovia una cinta sobre el caso Dreyfus, el escándalo francés de espionaje de principios del siglo XX.

Polanski dijo a reporteros en Cracovia que las "situaciones, personajes, todo está basado en hechos reales, no hay personajes ni acontecimientos ficticios".

"Esta historia me ha fascinado por mucho tiempo", dijo. "Dividió a Francia y a todo el mundo por estas acusaciones erradas de traición contra un oficial que era uno de los pocos oficiales judíos en el ejército francés. Había un gran antisemitismo en Francia en esa época y eso tuvo que ver con este problema".

Boguslawa Marcinkowska, vocera de la fiscalía de Cracovia, dijo que el fiscal que interrogó a Polanski estaba escribiendo un reporte para el tribunal que decidirá si lo extradita. Se negó a divulger detalles.

Polanski, nacido en París de padres judíos polacos, pasó su infancia en Polonia y vivió en el gueto de Cracovia durante la Segunda Guerra Mundial.

Sus movimientos están restringidos por una orden de la Interpol en efecto en 188 países, pero ha evitado la extradición viajando entre Francia, Polonia y Suiza, que en 2010 se negó a extraditarlo.

El año pasado fiscales de Cracovia rechazaron un pedido de Estados Unidos para arrestar al cineasta de 81 años, pero lo obligaron a estar disponible a citaciones.

Polanski se declaró culpable en 1977 de un cargo de coito sexual ilegal derivado de sus relaciones con una niña de 13 años y fue sentenciado a prisión para una evaluación psiquiátrica de 90 días. Fue liberado luego de 42 y, temiendo que el juez lo obligara a cumplir el resto de la pena, huyó de Estados Unidos.