Legislador: Siria y la deuda antes que inmigración

Los legisladores regresan a la capital estadounidense el lunes tras un descanso de cinco semanas y tienen pendiente solucionar el tema de la inmigración, pero el representante republicano de Idaho Raúl Labrador cree cada vez más que no habrá cambios este año, considerando las diferencias políticas y temas más candentes, como los de Siria y la deuda nacional.

"No creo que haya tiempo suficiente para que podamos analizar la inmigración", dijo Labrador en una entrevista reciente con The Associated Press.

La inmigración tiene este año especial importancia ya que el Congreso, presionado por el presidente Barack Obama, ha debatido cambios en las leyes nacionales. El tema seguramente aparecerá en determinado momento después que los legisladores reanuden el lunes sus labores en Washington.

Labrador dijo que él y otros miembros del Congreso "esperábamos que tendríamos un debate en octubre pero parece ahora que septiembre y octubre estarán dedicados a otros temas".

En inmigración, una de las prioridades del mandatario en su segundo mandato, el Senado dominado por los demócratas presentó una amplia reforma en junio que incluye el camino hacia la ciudadanía. Los republicanos de la Cámara de Representantes rechazaron el plan a principios del mes pasado con la promesa de aprobar una legislación más limitada y centrada en la seguridad fronteriza.

El director en funciones del Servicio de Inmigración y Protección Aduanera emitió el 23 de agosto nuevas directrices, indicando a las autoridades policiales que antes de encarcelar a una persona que resida ilegalmente en el país deberían considerar si era persona tiene hijos menores.

Por su parte, Labrador sostiene que ese tipo de órdenes reflejan el deseo del gobierno de Obama de desarrollar su propia agenda de inmigración sin consultar al Congreso.

"Obama hace todas estas cosas unilateralmente", según Labrador, indicando que dichas directrices hacen cada vez más difícil reformar la ley de inmigración y minan la confianza.

"¿Cómo se puede obligar al gobierno a cumplir las nuevas leyes cuando dice a sus organismos policiales que no hagan cumplir la ley existente?", preguntó Labrador.

"Es ese realmente el problema que tenemos: Una falta de confianza en la aplicación de la ley", insistió.

Labrador, abogado de inmigración que representa al norte y el oeste del estado, es una de las voces más destacadas sobre el tema, utilizando su historia personal y experiencia profesional para exponer su causa. Labrador nació en Puerto Rico y se trasladó a Nevada con su madre cuando era niño. El inglés es su segunda lengua y dice saber por experiencia los desafíos que plantea llegar a una nueva tierra.

Entre otras cosas, Labrador desea un mejor seguimiento de los inmigrantes en Estados Unidos, para asegurar que se vayan cuando expiren sus visados. Pidió además dotar a los organismos policiales de mayores poderes para efectuar detenciones relacionadas con la inmigración.

"He trazado una línea roja en inmigración", dijo el legislador. "¿Tendremos este debate dentro de 10 años? ¿Estamos solucionando el problema o solamente postergando el problema? El proyecto de ley del Senado solamente posterga el problema".

Los activistas de la inmigración contradicen la tesis de Labrador de que es improbable una reforma este año, por considerar que las organizaciones religiosas, asociaciones agrícolas y empresariales son partidarias de una actuación este año.

"La presión de todos esos sectores diferentes e industrias seguirá empujando al Congreso a votar sobre la inmigración", dijo la analista Laura Vázquez, del Consejo Nacional La Raza, en Washington.

Otros observadores dijeron que el tema de la inmigración seguramente no comenzará hasta octubre, ya que el Congreso tiene solamente en septiembre nueve días legislativos.