Australia pone a prueba los aires de revolución en el tenis

Cuando Stan Wawrinka se coronó campeón del Abierto de Australia hace un año, la consagración del suizo con el exquisito revés de una mano interrumpió el dominio de Roger Federer, Rafael Nadal, Novak Djokovic y Andy Murray.

Los cuatro se habían repartido 34 de 35 títulos previos en las cuatro grandes citas las grandes citas del tenis masculino.

Nadal y Djokovic eventualmente conquistaron títulos en Roland Garros y Wimbledon, mientras que un rejuvenecido Federer coqueteó con volver a la cima del ranking a sus 33 años y acaba convertirse en el tercer hombre --detrás de Jimmy Connors e Ivan Lendl-- en alcanzar las 1.000 victorias.

Pero las señales de revolución en las altas esferas se hicieron más evidentes cuando Marin Cilic emergió para alzarse con el Abierto de Estados Unidos, cuya final ante Kei Nishikori fue la primera de una de las cuatro grandes citas desde Australia 2005 en la que ninguno de los "Cuatro Magníficos" estuvo presente.

Y es así que se llega a la cita de enero en el Melbourne Park, el primer Grand Slam de 2015.

En lo que a él incumbe, Wawrinka se ve aún lejos del nivel de su compatriota Federer y los otros tres integrantes del cuarteto de avanzada.

"Gente como ellos llevan ganando torneos de envergadura desde hace mucho tiempo, y yo apenas he ganado un Grand Slam", comentó Wawrinka tras iniciar su temporada revalidando el título del Abierto de Chennai en India.

Lo distinto en este nuevo año es que se palpita cierta sensación de incertidumbre, de una competencia más franca en los Slams y no un mero trámite para coronar a los cuatro de siempre.

¿Y cómo están?

DJOKOVIC: Claro favorito para recuperar la corona en Australia que ostentó entre 2011-13. No hay alarmarse por su derrota contra Ivo Karlovic la semana pasada en los cuartos de final en Doha. El mismo serbio declaró que perder ante el supersónico saque del gigante es algo que debe sorprender. Se justificó por el óxido del inicio de la temporada.

NADAL: El pesimismo rodea al español que llega Melbourne precedido por apenas ocho partidos oficiales desde la derrota que sufrió en julio, en Wimbledon. De esos ocho encuentros perdió cuatro, el más reciente en Doha ante Michael Berrer, un jugador sin títulos en una carrera de 16 años y en el puesto 127 del ranking. Nadal ha sufrido en los últimos meses con lesiones en la muñeca y espalda, además de una operación de apendicitis. Pero ahí está su promesa de que volverá a recuperar su mejor versión.

FEDERER: En su marcha al título de Brisbane, Federer derrotó en las dos últimas dos instancias a Grigor Dimitrov y Milos Raonic, tal vez los jugadores más perfilados para ganar un primer grande. Federer envió un claro mensaje que puede aspirar a su primer grande desde Wimbledon 2012 y el número 18 de su carrera.

MURRAY: Se puso a tono con tres victorias en la Copa Hopman, un torneo de exhibición. Estas primeras semanas pondrán a prueba su sociedad con Amelie Mauresmo, ahora única responsable del aspecto técnico luego que el británico rompió el vínculo con el venezolano Daniel Vallverdú, su confidente y sparring de entrenamientos desde 2010.

¿Alguien más podrá repetir la gesta de Wawrinka? ¿Se anotan Nishikori, Dimitrov o Raonic en esa empresa? Cilic no entra en el concurso tras bajarse del torneo por una lesión en el hombro derecho.

Quizás sea hora de seguirle la pista a los adolescentes Borna Coric y Nick Kyrgios.

Distinguido por la ATP como la "Estrella del Mañana", Coric es pura ambición. En 2014, con 17 años, logró entrar al Top 100 y en octubre dio el golpe al vencer a un mermado Nadal en Basilea. Desde Nadal y Richard Gasquet en 2013, nadie menor de 18 había entrado a los 100.

Al ser entrevistado por el diario The Times of India antes de competir en Chennai, Coric no tuvo desparpajo para definirse como "el mejor de mi generación" y dijo que cuando "estoy en mi mejor día" se asemeja a Djokovic y "en menor forma" es un Murray.

Wawrinka le dio un baño de realidad en Chennai con una expedita victoria en dos sets sobre el actual número 90 del mundo (también sucumbió ante el español Pablo Carreño en su debut en Sydney). Coric se apuró a pedir disculpas en su cuenta de Facebook, indicando que sus declaraciones fueron sacadas de contexto.

Quien no dejó pasar la oportunidad para pinchar con el alfiler fue el australiano Kyrgios, el mismo que venció a Nadal en los octavos de final del último Wimbledon.

"Me he reído un poco", dijo Kyrgios a un diario de su natal Canberra al comentar las declaraciones de Coric. "Tuvo un par de buenos resultados y ya se cree que juega como Djokovic o Murray. Te puedes meter en algún problemas cuando te pones a pensar de esa forma".

Con 19 años y situado 40 puestos por encima del croata en el ranking, Kyrgios se expresó más prudente sobre la inminencia de un relevo generacional al admitir que los cuatro grandes aún mantienen una amplia ventaja en cuanto a lo físico y mental sobre los más chicos.

"Todavía tenemos mucho trabajo por hacer", añadió. "Los cuatro grandes siguen ahí, son los rivales más difíciles de vencer. Creo que eso continuará por dos o tres años. La gente habla de un cambio de guardia, pero ellos mantienen la regularidad alcanzando títulos y ganando torneos".