Demócratas analizan futuro tras derrota en Congreso, estados

Los demócratas en el Congreso parecen en retirada esta semana.

Mientras los senadores demócratas se reúnen en Baltimore para planear la estrategia y restañar las heridas de la elección su partido se enfrenta a la disminución de su poder en el Congreso, el dominio republicano y la reducción del grupo de candidatos a futuros comicios.

En las elecciones de noviembre los demócratas perdieron la mayoría que durante 8 años mantuvieron en el Senado y perdieron numerosos escaños en la Cámara, a su menor nivel en siete décadas.

En los estados los republicanos tendrán 31 gubernaturas y la mayor cantidad de escaños legislativos desde 1928. Los demócratas se sienten especialmente agraviados porque sus rivales dominan varios sitios en los que el presidente Barack Obama ganó y en algunos estados como Florida, Michigan, Ohio y Wisconsin cuentan con amplias mayorías legislativas.

"Creo que hay mucha frustración", dijo el representante John Yarmuth, demócrata de Kentucky, quien indicó que el partido "ha fallado al hacer algo que, creo, es una oportunidad para nosotros. En realidad no le hemos dicho al pueblo estadounidense lo que el gobierno hace para ellos".

La brecha que separa al éxito de los demócratas en la elección presidencial y los resultados en otras disputas "es un verdadero dilema para la democracia, no sólo para el Partido Demócrata", dijo el congresista David Price, de North Carolina, quien ha estado en el legislativo 14 períodos y fue investigador de Ciencias Políticas en la Universidad Duke. Señaló que Ohio, Michigan, Pennsylvania, Carolina del Norte y Virginia muestran los "más atroces" ejemplos de manipulación en distritos donde hay competiciones por el Congreso y las legislaturas estatales.

La añeja práctica de modificar los distritos electorales con fines partidistas, dijo Price, ayuda a los republicanos a controlar las legislaturas en estados donde el voto presidencial suele inclinarse hacia los demócratas. Pero en una muestra de los problemas que tiene su partido para cambiar la manera de pensar de los electores, la forma de combatir esa tendencia es mediante de demandas en que se alegue que los republicanos modifican los distritos con sesgo racial, dijo Price.

El poder de veto de Obama más la capacidad de los senadores demócratas para bloquear algunas leyes con prácticas dilatorias pueden limitar el éxito de los republicanos en el Congreso durante los próximos dos años. Mientras tanto, los demócratas limitan sus objetivos a lograr un descongelamiento parcial en el estancamiento partidista.

Muchos demócratas dicen que el partido necesita definir mejor su discurso. Señalan que los votantes en varios estados aprobaron referendos hace unos meses para elevar el salario mínimo pero votaron contra los senadores que los propusieron.

"Creemos que en algunos casos estamos en el lado correcto y todo lo que podemos hacer es insistir en que actuamos bien", dijo Yarmuth. "Espero que mejoremos en eso".