Rusia pide calma tras anunciar reducciones fiscales

Funcionarios del gobierno ruso pidieron calma el miércoles tras pronosticar reducciones presupuestarias y un mayor aumento de la inflación, en momentos en que el país enfrenta su peor crisis económica en 15 años.

Con la moneda y la economía vapuleadas por las sanciones occidentales y los bajos precios del petróleo, el ministro de Finanzas, Anton Siluanov, propuso reducir el 10% del presupuesto.

Eso es un giro significativo para el gobierno del presidente Vladimir Putin, que apenas hace semanas le dijo al país en un discurso televisado que los gastos estatales no serían afectados.

Muchos segmentos de la economía, que depende grandemente de gastos públicos, serán afectadas, aunque el vasto programa de modernización de las fuerzas armadas y los gastos en reformas de infraestructura seguirán intocables, y el país parece decidido a reafirmar su poderío ante Occidente.

Eso significa que los rusos, que han visto dispararse el costo de las importaciones como resultado de la caída del rublo, pueden esperar un aumento en el costo de la vida.

La inflación pudiera alcanzar una tasa anual de 17% en la primavera, dijo el viceministro de Desarrollo Económico, Alexei Vedev, citado por la agencia noticiosa Tass. El año pasado, la inflación fue de 11,4%, la mayor desde el 2008.

El rublo, que perdió casi la mitad de su valor en el último año, había bajado 1% en las transacciones de la tarde en Moscú, cayendo a más de 66 por dólar.

El banco central ruso ha intervenido para estabilizar el rublo y limitar la inflación. El año pasado elevó drásticamente las tasas de interés e intervino directamente en los mercados monetarios. Pero las elevadas tasas afectan la economía nacional porque encarecen los préstamos.

Aunque los gastos gubernamentales aumentarán durante este año, solamente será de 5%, comparado con 12% el año pasado, dijo Siluanov.

En un foro económico celebrado el miércoles, dijo que si el precio medio del petróleo este año es de 50 dólares por barril, los ingresos del Kremlin caerán unos 45.000 millones de dólares en comparación con el plan anterior.

Mientras tanto, el Banco Mundial redujo considerablemente el miércoles sus pronósticos de la economía rusa, indicando una contracción de 2,9% en el 2015.

Con esas perspectivas, es casi seguro que la tasa de los bonos de Rusia será rebajada a status de basura por Standard & Poor's en los próximos días, dijo el ministro de desarrollo económico Alexei Uliukaev.

Hablando en una conferencia junto a Siluanov, Uliukaev pidió a los rusos no caer presas del pánico.

"En una situación de crisis, lo importante es preservar la calma mental... y sobre todo pensar en la salud propia y la salud de la familia", dijo.