ONU y grupo de embajadores apoyan a presidente haitiano

Un grupo de embajadores y el representante especial de la Organización de las Naciones Unidas en Haití dijeron el martes que el presidente Michel Martelly tiene su apoyo a través de un período de cambio político que a muchos observadores preocupa que pudiera detener el avance de la nación.

En un comunicado, el grupo expresó frustración por el hecho de que no se convocó en días recientes a una sesión extraordinaria del Parlamento haitiano para autorizar una ley electoral necesaria para organizar las largamente pospuestas elecciones.

Los firmantes, entre quienes estuvieron los embajadores de Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá y Brasil, dijeron que Martelly cuenta con su apoyo para asegurar "la continuidad del Estado". El lunes terminó el mandato constitucional de la Legislatura, y el presidente podría ahora firmar un decreto permitiendo que Haití realice elecciones legislativas en los próximos meses.

La Embajada de Estados Unidos ha manifestado que Washington continuará trabajando con Martelly "y con cualquier institución gubernamental legítima que permanezca" para salvaguardar los avances logrados desde un devastador terremoto ocurrido en 2010. Expresó "una grave preocupación" por la continuación del impase político a pesar de "amplias concesiones" por parte de Martelly, incluido el hecho de pedir la renuncia a su primer ministro el mes pasado.

La parálisis política y los airados altercados partidistas no son nada nuevo en Haití, y el impase entre Martelly y legisladores de la oposición ha pospuesto durante años las elecciones legislativas.

Acérrimos adversarios políticos de Martelly lo acusan de corrupción y de aspirar a gobernar por decreto. Él los ha acusado de bloquear la legislación que ayudaría a Haití y de tratar de concitar inestabilidad que podría desalentar la inversión extranjera.

El domingo, después de días de negociaciones, Martelly anunció un acuerdo con líderes de varios partidos de oposición, pero no con todos sus opositores, para avanzar hacia las elecciones y un gobierno de consenso. Entre otras cosas, acordaron que ningún representante del gobierno o de algún partido político podría ser parte del próximo consejo electoral de Haití, el cual es responsable de organizar las elecciones.

Ante tal acuerdo, un grupo de activistas de oposición prometió el martes intensificar las protestas callejeras que esperan obligue a Martelly a renunciar al cargo antes de que termine su período el año próximo. Las protestas violentas contra el gobierno se han convertido en algo común en los últimos meses, ocasionando trastornos en el centro de Puerto Príncipe.

"Martelly no será capaz de sostenerse en el poder... No vamos a parar hasta que se vaya", dijo a reporteros André Michel, una figura de la oposición que es uno de los pocos abogados en Haití que toma casos jurídicos contra el gobierno de Martelly.

El presidente y su vocero no hicieron comentarios y cancelaron una conferencia de prensa para periodistas extranjeros en Haití por el quinto aniversario del terremoto de 2010.

Pero en una ceremonia conmemorativa realizada el lunes por las víctimas del sismo, Martelly agradeció a los líderes de oposición que firmaron el acuerdo e hizo un llamado para que terminen las protestas que frecuentemente se tornan violentas.

"El país ya tiene suficientes problemas", manifestó.

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David McFadden está en Twitter como: http://twitter.com/dmcfadd