Senadores republicanos se oponen a cierre de Guantánamo

Envalentonados por su nueva mayoría en el Senado y citando los ataques terroristas en París, senadores republicanos propusieron restricciones a los poderes del presidente Barack Obama para trasladar a sospechosos de terrorismo de la prisión federal en Guantánamo, Cuba, en lo que resta de su mandato. La Casa Blanca reconoció que las medidas del Congreso dificultan el objetivo de Obama de cerrar la prisión.

"Este no es el momento de cerrar Guantánamo", dijo la senadora Kelly Ayotte en una conferencia de prensa en el Capitolio durante la cual advirtió sobre nuevas amenazas, deploró la reciente entrega de prisioneros de la base naval estadounidense a terceros países y presentó proyectos de ley de amplio alcance.

Obama ha promovido el cierre de Guantánamo desde que asumió en enero de 2009, pero ha enfrentado la oposición de los legisladores republicanos y algunos demócratas que sostienen que es el lugar ideal para encerrar a sospechosos de terrorismo desde los ataques del 11 de septiembre de 2001.

Ayotte y otros tres senadores republicanos --John McCain, Richard Burr y Lindsey Graham-- aludieron reiteradamente a los ataques en París que dejaron 17 muertos al criticar el intento del gobierno de cerrar Guantánamo.

"Cuando miramos a París en tiempo real... cualquiera en Guantánamo es una fuente legítima" para interrogarla y obtener información de inteligencia", dijo Burr.

McCain sostuvo que el gobierno no ha elaborado un plan para manejar la población de Guantánamo, que en la actualidad es de 127 personas. Dijo que la Comisión de Fuerzas Armadas del Senado, que él preside, votará rápidamente sobre el proyecto.

Graham acotó que no se permitirá la salida de los detenidos para "planificar un nuevo 11/sep".

El proyecto bloquearía las transferencias de prisioneros a Yemen durante dos años, suspendería la de los sospechosos de alto o mediano riesgo durante el mismo período y derogaría la ley vigente que ha permitido al gobierno transferir prisioneros a otros países y reducir la población de la cárcel.

Prohibiría la transferencia de sospechosos de terrorismo a terceros países en caso de confirmarse algún caso en que un individuo transferido de Guantánamo realizó actividades terroristas.

El gobierno ha transferido a detenidos a terceros países. A mediados de diciembre permitió que seis fueran a Uruguay y cinco a Kazajistán.