EEUU: Republicanos buscan mellar reforma financiera

La recién fortalecida mayoría republicana en la Cámara de Representantes busca mellar el impacto de legislación nacida de la crisis financiera del 2008 y que puso a los bancos y a Wall Street bajo las restricciones más severas desde la Gran Depresión.

La cámara baja inició el martes el debate de una propuesta de ley que alteraría secciones de la reforma financiera Dodd-Frank del 2010. Especialmente, la propuesta republicana daría a los bancos estadounidenses otros dos años -- hasta el 2019 -- para asegurar que sus participaciones en ciertas acciones complejas y de alto riesgo no significa que infrinjan una nueva regla bancaria. Se espera que la votación se realice el miércoles.

La medida revisaría la llamada regla Volcker, una parte clave de la reforma financiera, que limitaría las transacciones más riesgosas de los bancos. Ese tipo de transacciones en Wall Street contribuyó a desatar la crisis del 2008.

La propuesta tuvo una votación favorable de 276-146 en la cámara baja la semana pasada, pero no fue aprobada, porque las reglas de esa votación acelerada requieren dos tercios de los votos. Esta vez es será votada bajo reglas normales que solamente requieren simple mayoría.

Los representantes republicanos han estado tratando durante años de debilitar la ley Dodd -Frank, que fue aprobada por el Congreso con respaldo mayormente demócrata para fortalecer las regulaciones bancarias y financieras para prevenir otra crisis. Los republicanos dicen que la ley es una expansión regulatoria excesiva que obstaculiza la competencia en la industria financiera estadounidense.

El lunes, la Casa Blanca emitió una amenaza informal de veto, diciendo que la propuesta de ley "debilitaría y minaría" la ley Dodd-Frank. Respecto a la propuesta demora de dos años para ciertos títulos bajo la regla Volcker, la Casa Blanca dijo en una declaración que "los contribuyentes no deberían tener que esperar tanto para la implementación de límites que les protejan de prácticas peligrosas".

Tratando de frenar el impacto de la propuesta, los representantes demócratas planeaban presentar al menos una decena de enmiendas.

La representante Maxine Waters, la demócrata de más rango en la comisión de Servicios Financieros, dijo el lunes que la propuesta republicana es "un paquete compilado apresuradamente que va a beneficiar a algunos de los bancos y corporaciones más acaudalados en Estados Unidos".