Abás cambia el rumbo frente a Israel a 10 años en el cargo

Después de una década en el poder, el presidente palestino Mahmud Abás tiene poco que mostrar.

No está cerca de un acuerdo para crear un Estado palestino, tampoco ha logrado tomar el control de la Franja de Gaza de manos de sus rivales políticos de Hamas y es desdeñado por algunos que lo consideran un guardián de las necesidades de seguridad de Israel en Cisjordania.

Pero el típicamente cauteloso político de 79 años cambió drásticamente de rumbo días antes de cumplir una década en el cargo al incorporar a los palestinos a la Corte Penal Internacional. Esto podría abrir la puerta para presentar acusaciones de crímenes de guerra contra Israel en lo que muchos opinan es una estrategia de último recurso de Abás.

El movimiento en la corte es parte de una estrategia más amplia que los palestinos esperan haga presión sobre Israel y mejore su posición en futuras negociaciones por un Estado. Ellos dicen que el enfoque surgió de la frustración de dos décadas de fallidas negociaciones supervisadas por Estados Unidos, el firme aliado israelí. Israel acusa a Abás de tratar de reemplazar las negociaciones con una campaña para deslegitimizar al estado judío.

La decisión implica riesgos sin precedentes, pero las autoridades palestinas dicen que Abás debía actuar.

"Somos débiles y el único camino ante nosotros es llevar la causa de regreso a la comunidad internacional", dijo un colaborador que habló a condición de no ser identificado para describir los puntos de vista del líder palestino.

Palestinos cercanos a Abás dicen que ha estado bajo intensa presión interna para enfrentar a Israel desde la guerra de 50 días en Gaza entre Israel y el grupo extremista Hamas que dejó más de 2.200 palestinos muertos, la mayoría de ellos civiles, junto con 72 fallecidos en el lado israelí.

"El tenía una opción, escuchar al pueblo, liderazgo y asesores, o aislarse más", dijo Hanan Ashrawi, importante funcionario en la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y algunas veces asesor de Abás.

La respuesta Israelí a la decisión en corte fue rápida. El primer ministro Benjamin Netanyahu congeló la transferencia mensual de 120 millones de dólares en impuestos que Israel recauda para los palestinos, obligando a la Autoridad Palestina --sostenida con ayuda internacional y crónicamente escasa en fondos-- a detener de inmediato el pago a 153.000 empleados del gobierno.

Muchos civiles viven apenas al mes y tienen sentimientos encontrados sobre unirse a la corte.

Mohamed Jadallah, de 49 años y padre de cinco hijos, trabaja para el gobierno y ya se le acumularon las deudas. Opina que Abás no ha explicado suficientemente su estrategia al pueblo.

Abás juró el cargo el 15 de enero de 2005 y pasará su décimo aniversario en El Cairo el jueves, apelando a las autoridades de la Liga Árabe a mantener su promesa de otorgar 100 millones de dólares mensuales para compensar las sanciones israelíes. Los países árabes en otras ocasiones han roto promesas similares.

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La reportera de The Associated Press Edith M. Lederer colaboró desde Naciones Unidas.

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Karin Laub está en Twitter en www.twitter.com/karin_laub