Financiamiento y armas de ataques en Francia fue externo

El primer ministro de Francia exigió el martes medidas antiterroristas más estrictas ante los cruentos ataques que algunos han llamado el 11 de septiembre del país, acontecimientos que podrían derivar en una supresión de las libertades a cambio de mayor seguridad.

Las armas utilizadas provinieron del exterior, dijo la policía a The Associated Press, en tanto que las autoridades de diversos países buscaban a otros posibles cómplices y las fuentes de financiamiento de los ataques ocurridos la semana pasada contra el semanario satírico Charlie Hebdo, un mercado judío y agentes del orden. Un nuevo sospechoso fue identificado en Bulgaria.

"No debemos bajar nuestra guardia, en ningún momento", declaró el primer ministro Manuel Valls ante el Parlamento. "Persisten peligros graves y muy altos".

Los legisladores de la cámara --a menudo contenciosa-- apoyaron abrumadoramente al gobierno, ovacionaron de pie varias veces a Valls ante su indignado y conmovedor discurso, y aprobaron por 488 votos a favor y uno en contra la ampliación de la campaña francesa de ataques aéreos contra los extremistas del grupo Estado Islámico en Irak.

"Francia está en guerra contra el terrorismo, el yihadismo, y el islamismo radical", declaró Valls. "Francia no está en guerra contra el islam".

Se pronunció para que se incremente la vigilancia sobre los extremistas encarcelados y ordenó al ministro del Interior que elabore nuevas propuestas de seguridad a la brevedad.

La policía francesa dice que podrían andar sueltos unos seis miembros de la célula terrorista que perpetró los ataques en París, incluido uno visto al volante de un auto registrado a nombre de la viuda de uno de los atacantes. Francia ha apostado unos 10.000 efectivos en lugares que pudieran ser blancos de ataques, como escuelas y templos judíos, mezquitas y estaciones del transporte público.

Se busca a varias personas en relación con el financiamiento "sustancial" con que contaron los tres autores de la campaña terrorista, dijo Christophe Crepin, un funcionario del sindicato policial. Las armas utilizadas en los ataques provinieron del exterior, y la envergadura del arsenal, así como la destreza militar exhibida en los ataques hablan de una red terrorista organizada, añadió.

"Esta célula no incluía solamente a esos tres. Creemos con toda seriedad que tenían cómplices debido al armamento, la logística y el costo", dijo Crepin. "Son armas pesadas. Cuando hablo de cosas como un lanzacohetes, no es como comprar una baguette en la esquina. Es para actos planificados".

En un indicio del rigor con que han comenzado a aplicar las leyes que prohíben la defensa del terrorismo, las autoridades judiciales sentenciaron con celeridad a cuatro años de prisión a un hombre que había ensalzado los atentados terroristas mientras se resistía al arresto durante una infracción de tránsito por conducir en estado de ebriedad.

Aunque los ataques han provocado nerviosismo en Francia, algunos sectores advierten que no hay que aplicar en el país una ley contra el terrorismo similar a la Ley Patriota decretada en Estados Unidos después de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

"Esto no debe llevar a la renuncia de las libertades fundamentales, de lo contrario mostraremos que tenían razón quienes han venido a combatir en nuestro suelo", declaro el ex primer ministro Francois Fillon a la radio France-Inter.

La investigación se ha ampliado a otro país: un fiscal búlgaro anunció que un francés preso desde el 1 de enero tenía lazos con Cherif Kouachi, uno de los hermanos que perpetró la masacre en el Charlie Hebdo en la que murieron 12 personas.

El hombre, identificado por los fiscales franceses como Joachim Fritz-Joly, fue arrestado cuando trataba de ingresar a Turquía. Pesaban sobre él dos órdenes de captura europeas, una por presuntos vínculos con una organización terrorista y otra por el presunto secuestro de su hijo de tres años para sacarlo del país, dijo Darina Slavova, procuradora regional de la provincia sureña de Haskovo.

"Se reunió con Kouachi varias veces a fines de diciembre", dijo Slavova. El niño fue devuelto a su madre en Francia.

En una audiencia en Haskovo el martes, las autoridades decidieron mantener preso a Fritz-Joly hasta que otra audiencia determine si será extraditado a Francia o no. El francés dijo que conocía a Cherif Kouachi desde la infancia.

"Un hombre puede tener amigos y ellos pueden hacer lo que quieran, pero yo me voy de vacaciones y no tengo nada que ver con esto", declaró ante la corte.

Kouachi y su hermano mayor Said mataron a 12 personas en la redacción del semanario el 7 de enero, mientras que su amigo Amedy Coulibaly mató a una agente de policía francesa el jueves y a cuatro rehenes en un supermercado de alimentos judíos el viernes en París. Los tres decían tener lazos con extremistas islámicos en Oriente Medio --los Kouachi con al-Qaida en Yemen y Coulibaly con el grupo Estado Islámico-- y los tres murieron el viernes en enfrentamientos con la policía francesa.

Las autoridades buscaban en París el auto Mini Cooper registrado a nombre de Hayat Boumeddiene, la viuda de Coulibaly, quien según funcionarios turcos está ahora en Siria. La policía también busca a la persona o personas que grabaron y descargaron un video en el que Coulibaly explica cómo se desarrollarían los ataques en París.

Horas antes, en ceremonias separadas por miles de kilómetros, Francia e Israel rindieron homenaje a las víctimas.

En la sede de la policía en París, el presidente Francois Hollande colocó medallas de la Legión de Honor en las banderas que cubrían los ataúdes de los tres agentes muertos.

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Contribuyeron con este despacho los reporteros de la AP John-Thor Dahlburg, Jamey Keaten y Nicolas Vaux-Montagny en París, Aron Heller en Jerusalén y Veselin Toshkov en Sofía, Bulgaria.