El Salvador: asesinan a dos policías que estaban de licencia

El presidente Salvador Sánchez Cerén condenó el lunes el asesinato de dos policías atacados cuando se encontraban de licencia y prometió que los crímenes no quedarán en la impunidad.

El agente identificado como Pedro Adilson Ramos Pérez, de 30 años, murió la noche del domingo en un tiroteo en los alrededores del parque deportivo El Cafetalón, en el municipio de Santa Tecla, en la periferia oeste de la capital.

Según la policía, el agente estaba destacado en el puesto policial ubicado en la sede Ciudad Mujer, en el municipio de Lourdes al oeste de la capital, y gozaba de licencia.

La Fiscalía General de la República reportó que otro policía de la División de Protección de Personalidades Importantes fue asesinado por desconocidos la madrugada del lunes en el departamento de Cabañas, en la zona central del país.

El policía identificado como Julio César Serrano Girón, de 24 años, estaba asignado a la seguridad personal de un diputado del gobernante partido Frente Farabundo Martí para la Liberación nacional.

Con la muerte de estos dos policías suman ya cinco los elementos de la institución asesinados en lo que van del año.

Las autoridades reportaron que en 2014 fueron asesinados 39 policías, en su mayoría cuando se encontraban de licencia, y lo atribuyeron a una especie de respuesta violenta de las pandillas.

Al conocer la noticia de estos dos nuevos asesinatos, el presidente Sánchez Cerén afirmó en conferencia de prensa que "esas acciones en ningún momento golpean la moral de la policía" y adelantó que en los próximos días van a presentar un plan de combate a la delincuencia que será implementado en los 50 municipios más violentos "para tratar de generar un mayor nivel de convivencia y de participación de la ciudanía".

El mandatario dijo que los salvadoreños deben estar seguros de que "estos crímenes no van a quedar impunes" y anunció que ya se han producido varias capturas de supuestos implicados en los asesinatos.

En El Salvador, considerado uno de los países más violentos del mundo, los pandilleros están involucrados en la mayoría de los crímenes que se cometen en el país. El 70% de los homicidios se atribuye a las pandillas y un 49% de las víctimas son miembros de esas estructuras criminales.

Según el estatal Instituto de Medicina Legal 2014 cerró 3.942 asesinatos, un aumento de 1.429 muertes violentas en comparación con 2013. La tasa de homicidios fue de 68,6 por cada 100.000 habitantes.