Atletico intenta empañar el momento mágico de Real Madrid

Real Madrid intentará esta semana mantener vivo su momento mágico remontando en la Copa del Rey un 0-2 ante un Atlético de Madrid que le ganó convincentemente el choque de ida en casa pero que viene de perder 3-1 con Barcelona en la liga jugando de visitante.

El revés ante Barcelona, que alejó al Atlético de la cima en la liga, podría servir como incentivo adicional para los jugadores dirigidos por el argentino Diego Simeone. Al mismo tiempo, sin embargo, podría envalentonar al Real Madrid al ver cómo mermó el rendimiento de su rival jugando de visitante, como hará el jueves.

Es previsible que Atlético se plante firme en defensa en el estadio Santiago Bernabéu y trate de imponer su juego de equipo ante un rival que depende más bien de sus individualidades, sobre todo de Cristiano Ronaldo, quien lleva anotados 26 goles en 20 partidos esta temporada.

El técnico blanco Carlo Ancelotti, sin embargo, advirtió que sus jugadores no pueden pecar de individualistas, como hizo Gareth Bale el sábado en la victoria 3-0 sobre Espanyol en la liga. El galés fue abucheado por la tribuna cuando desperdició una buena ocasión por intentar definir él cuando tenía a Cristiano solo.

"Bale es tan importante como Cristiano para nosotros", dijo Ancelotti. Pero "si veo actitudes egoístas, tomaremos medidas", agregó.

Una eliminación a manos de Atlético arruinaría las esperanzas de Real Madrid de arrasar con todos los trofeos grandes de esta temporada. El equipo blanco ya ganó la Supercopa española y la Copa Mundial de Clubes. Lidera la liga española y marcha a pie firme en la Liga de Campeones.

Fernando Torres, quien acaba de reincorporarse al Atlético, podría quedar en el banco si Simeone opta por una formación defensiva, fiel a su filosofía de que hay que tomar muchos recaudos defensivos ante los equipos grandes como Real Madrid, llenos de estrellas, y tratar de ganarles en base a entrega más que juego.

El triunfo ante Atlético con goles de Lionel Messi, Neymar y Luis Suárez, entre tanto, apaciguó las aguas en Barcelona luego de una semana agitada, en la que circularon muchas versiones de desavenencias internas y se llegó a decir que Messi quería cambiar de aires.

El propio Messi salió al paso de esas versiones negando conflictos internos y haciendo un llamado a la unidad luego del duelo con Atlético. Desmintió también categóricamente tener problemas con el técnico Luis Enrique y haber pedido su cabeza.

"Tenemos que estar más unidos que nunca" ante toda esta ola de rumores falsos, sostuvo Messi. "Que no nos hagan daño, porque eso nos va a perjudicar".

El argentino, quien lleva marcados 25 goles en 25 partidos esta temporada, estuvo encendido ante Atlético y espera repetir su desempeño el jueves ante el Elche, al que el Barca ya venció 5-0 en el partido de ida.

Sevilla, por su parte, tratará de hacer valer su triunfo 2-1 del primer duelo ante Granada el miércoles en casa.