Clase media prima en campaña para alcaldía de NY

Se ha convertido en el término más popular entre los aspirantes a la alcaldía de la mayor ciudad del país: Nueva York está cada vez más lejos del alcance de la clase media.

Eso suena indiscutible en un lugar donde hay un penthouse de 125 millones de dólares, un espacio de estacionamiento de 1 millón de dólares y una hamburguesa de 295 dólares. Y es una mención estratégica para los candidatos que tratan de aprovechar la opinión de muchos de que el acaudalado alcalde Michael Bloomberg no tiene idea de cómo es la vida de la persona común en la calle.

¿Pero es sólo retórica populista o Nueva York está realmente fuera del alcance de la clase media?

Las estadísticas clave no son uniformes, pero sí muestran una ciudad de extremos económicos cada vez más profundos, con un hueco en el centro. Es una tendencia nacional, pero aquí la riqueza se impone a todas luces.

Desde un atracadero en la zona de clase media Sheepshead Bay, en Brooklyn, el capitán de una embarcación de pesca deportiva Keith Kmiotek dice que Nueva York se ha vuelto un lugar más difícil para la clase media y la clase trabajadora.

Su padre compró una casa en la ciudad con su sueldo de carpintero; Kmiotek, casado y ahora padre, alquila el lugar donde vive y no cree que pueda comprarse una vivienda. Y se siente frustrado por lo que considera una estructura fiscal que favorece a los ricos y un sistema de servicios sociales dirigido a los indigentes.

"Uno queda ahogado" si es neoyorquino de clase media, dice. "Hay que ser o muy pobre o muy rico".

Ese es el tema preferido de Bill de Blasio, el defensor del pueblo, quien ha logrado una gran ventaja en las encuestas de cara a la primaria demócrata del martes por la alcaldía, y menciona "el cuento de las dos ciudades" con los que lo tienen todo en un lado y los que no tienen nada en el otro, y el centro "en peligro de desaparecer".

Otro rival, Christine Quinn, presidenta del Concejo, habla frecuentemente de su "historial de beneficiar a los neoyorquinos de clase media". El ex representante federal Anthony Weiner ha desarrollado su campaña sobre varias ideas para ayudar "a la clase media y los que batallan por llegar a ella".

El tema es de tal importancia que en un debate el martes se proyectó un montaje de video de ellos y de los otros candidatos demócratas, John Liu y Bill Thompson, repitiendo las palabras "clase media". Otros candidatos también han hablado de planes para ayudar a la gente a llegar a la clase media o mantenerse en ella.

Pero seguirle la pista a la clase media es complicado porque no hay una definición. Varias investigaciones concluyen que se ha reducido en Nueva York y el resto del país en los últimos 10 años, lo que mantiene una tendencia que data de la década de 1970. Otros estudios también concluyen que la mejoría en el nivel de vida se concentra cada vez más en el extremo superior del nivel de ingresos, un cambio particularmente pronunciado en Nueva York.

"La estratificación no es nueva, pero sí el nivel y las dimensiones", dice Fred Siegel, investigador del Instituto Manhattan, un grupo de estudios conservador.

Según un cálculo ampliamente usado en materia de desigualdad, llamado el Índice Gini, Nueva York supera a 14 de las grandes ciudades de Estados Unidos y el país como un todo, pareciéndose más a Paraguay y Tailandia, según cifras de la Oficina del Censo y la CIA.

El proverbial "1%" de los núcleos familiares en la escala de ingresos de Nueva York --que comienza en alrededor de 500.000 dólares-- ganó aproximadamente 36% de todo el ingreso en 2011. Eso es tres veces la cifra de 1980, según información fiscal estatal analizada por el Instituto de Política Fiscal, un centro de investigaciones de tendencia liberal.

A nivel nacional, ese 1% creció más modestamente, de 10% a 20%.

Y en lo referente a la clase media, una medida básica --el ingreso familiar medio, ajustado a la inflación-- declinó en aproximadamente 4% en la ciudad entre 1999 y 2011, a unos 49.500 dólares, según información del Censo.