Más demandas en caso de helicóptero accidentado en Perú

Otras dos demandas de muerte por negligencia han sido interpuestas con relación a un accidente de helicóptero ocurrido en Perú hace dos años en el que murieron cinco estadounidenses y dos peruanos.

El choque del 7 de enero de 2013 ocurrió en el este de Perú. Las demandas presentadas esta semana en Portland, Oregon, argumentan que el helicóptero --el cual estaba bajo contrato para exploración petrolera-- se desintegró en vuelo por razones desconocidas. La querella menciona componentes defectuosos como una posible causa.

Las familias de seis de las siete personas que fallecieron ya han presentado una demanda contra Columbia Helicopters, ubicada a 40 kilómetros (25 millas) al sur de Portland. La suma total buscada es ahora de 110 millones de dólares, reportó el periódico The Oregonian (http://is.gd/1cPozy ).

Un abogado que representa a Columbia Helicopters no respondió una solicitud de The Associated Press para que hiciera comentarios al respecto.

Las demandas culpan a las compañías que fabricaron, operaron como propietarias y dieron mantenimiento al helicóptero Boeing-Vertol Modelo 234 negro, una versión civil del helicóptero militar Chinook con dos rotores. Enlistados como acusados en algunas o todas las demandas están Columbia Helicopters; Columbia Helicopters Leasing, propietaria de la aeronave; y Boeing Co., fabricante del aparato.

Las demandas más recientes fueron interpuestas en representación de los dos peruanos: el copiloto Igor Abelardo Castillo Chávez y el mecánico de la aeronave Luis Alfredo Ramos González.

Los estadounidenses muertos en el accidente fueron el piloto Dann J. Immel, de Gig Harbor, Washington; el jefe de la cuadrilla de mantenimiento Edwin Córdova, de Florida; el mecánico de aeronaves Jaime Pickett, de Tennessee; Leon Bradford, de Utah; y Darrel Birkes, quien nació en el área de Portland pero vivía en Perú.

Birkes trabajaba como coordinador de carga, puesto en el que determinaba la carga correcta para helicópteros que transportaban equipo y personas a sitios de producción de petróleo y gas. Sus herederos son los únicos que no han presentado una demanda.