Autobús cae a abismo en los Andes peruanos: 23 muertos

Un autobús que viajaba con más pasajeros de los permitidos cayó a un abismo en una zona remota del sureste de Perú, provocando un total de 23 muertos y 44 heridos, informaron las autoridades el domingo.

El accidente ocurrió el sábado en el distrito de San Pablo, en el estado de Cusco, cuando el vehículo se despistó de una carretera rural deteriorada por las lluvias y cayó a un barranco de más de 100 metros, precisó a periodistas el fiscal Hilario Ramos.

El presidente regional de Cusco, Edwin Licona, dijo a periodistas que el autobús llevaba 67 personas, casi el doble de su capacidad, y que no tenía licencia para transitar por la zona. Los heridos y muertos no están cubiertos por el seguro contra accidentes.

La lista de fallecidos de la fiscalía incluye una recién nacida, mujeres en estado de gestación y cuatro ancianos. Licona afirmó que varios niños heridos quedaron huérfanos de padre y madre.

Los pasajeros partieron luego del mediodía del sábado de la localidad campesina de Santa Bárbara y se dirigían a la feria del fin de semana en la capital provincial llamada Sicuani.

Es el peor accidente desde octubre de 2013, cuando en el mismo estado de Cusco fallecieron 51 personas luego que un camión donde se transportaban también cayó a otro barranco.

La vigilancia estatal del transporte por carreteras en Perú ha sido mala históricamente, lo que ha contribuido a la alta incidencia de accidentes en los que mueren principalmente peruanos pobres y funcionarios de zonas alejadas, que se ven obligados a trasladarse en autobuses, el único medio que conecta comunidades remotas con las grandes ciudades del país.

Según cifras oficiales del Ministerio de Transporte, en 2013 murieron 3.110 personas en accidentes de tránsito. Al momento no se tienen cifras totales para 2014.

De acuerdo con las estadísticas de la Fiscalía de la Nación, las principales causas de los accidentes en Perú son la imprudencia de los choferes, la velocidad excesiva, la ingesta de alcohol y el cansancio de los conductores, que se quedan dormidos al volante.