Dos montañistas completan difícil tramo en el Yosemite

Con las manos destrozadas y ensangrentadas, el segundo de dos hombres que intentan un temerario ascenso de hasta 800 metros sobre granito puro en el Parque Nacional Yosemite de California superó uno de los tramos más difíciles después de días de intentos fallidos.

La creciente multitud de espectadores a las faldas del pico El Capitán, en el Muro de Amanecer, rompieron en aplausos --y algunas lágrimas-- el viernes cuando Kevin Jorgeson finalmente se asió de una filosa agarradera, colocó un ancla para asegurarse y entonces gritó de triunfo, relataron testigos de la escena.

"Pura alegría", escribió Jorgeson después en su página de Facebook, junto a una fotografía que muestra sus sangrientas manos vendadas.

Jorgeson, de 30 años, de California, y Tommy Caldwell, de 36 años, de Colorado, llevan dos semanas tratando de hacer la primera escalada libre a la pared vertical del Muro del Amanecer para alcanzar la cima de El Capitán. La escalada libre es cuando los montañistas suben sin ayuda de las clavijas, cuerdas u otro equipo, aunque sí utilizan equipo de seguridad para protegerse de caídas mortales.

El ascenso del viernes mantiene a Jorgeson en el esfuerzo, después de que Caldwell se adelantara varios segmentos. Caldwell está ahora a 600 metros (2.000 pies) de altura, a unos 300 metros (unos 1.000 pies) de terminar. Equipos de apoyo calculan que los dos llegarán a la cima a mediados de la próxima semana.