El Salvador se regocija por reconocimiento de Romero

El Gobierno de El Salvador expresó el viernes su regocijo ante el reconocimiento que el vaticano ha hecho del martirio del arzobispo Oscar Arnulfo Romero que abre las puertas para que pronto sea declarado santo.

En Roma, el diario Avvenire, el periódico oficial de los obispos católicos, señaló que la Congregación para la Causa de los Santos reconoció que Romero fue asesinado "por odio a la fe", por lo cual se considera mártir, decisión que debe ser ratificada por la comisión de cardenales y después por el papa.

Al ser declarado mártir, Romero puede ser beatificado sin que se le atribuya un milagro, paso previo para ser proclamado santo por la Iglesia Católica.

"Sabemos que este reconocimiento constituye un paso positivo para el proceso de beatificación de nuestro arzobispo mártir, por lo que expresamos nuestro jubilo como gobierno", dijo al conocer la noticia el canciller salvadoreño Hugo Martínez.

Por su parte el presidente Salvador Sánchez Cerén dijo en conferencia de prensa que el reconocimiento del martirio de monseñor Romero "es el primer paso seguro para el camino de la beatificación".

Agregó que su gobierno se está preparando para el anuncio del papa y "vamos hacer una celebración". Dijo que para la ceremonia de beatificación si se realiza en El Salvador invitaría a los presidentes de América Latina.

Romero, llamado también "la voz de los sin voz", fue asesinado el 24 de marzo de 1980 con un disparo al corazón cuando oficiaba misa, un día después de pedir a los militares en una homilía: "En nombre de Dios y de este sufrido pueblo les ruego, les suplico, les ordeno, en nombre de Dios, cese la represión".

Un informe de la Comisión de la Verdad de Naciones Unidas, creada poco después de los acuerdos de paz, determinó que el autor intelectual del crimen fue el ya fallecido mayor Roberto D'Abuisson, fundador del partido derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), que gobernó el país durante 20 años (1989-2099).

Sin embargo, los responsables del crimen no serán castigados debido a una amnistía promulgada por el gobierno de Arena horas antes de ser divulgado el informe de la Comisión en 1993.