Sospechosos de atentado en Francia roban un auto en tiroteo

Dos sospechosos del atentado contra un periódico satírico francés en el que murieron 12 personas robaron un coche y siguen prófugos tras realizar disparos en un pequeño pueblo galo, indicó el viernes una fuente de seguridad francesa.

Los dos hombres, hermanos y simpatizantes de al-Qaida, robaron un auto el viernes por la mañana en la localidad de Montagny Sainte Felicite, unos 50 kilómetros (30 millas) al nordeste de París.

La fuente habló bajo condición de anonimato para comentar una situación aún en desarrollo.

Miles de agentes de las fuerzas especiales francesas se movilizaron para encontrar a los hermanos tras el atentado del miércoles contra las oficinas del semanario Charlie Hebdo.

Las fuerzas especiales de la policía peinaban una zona al norte de París temiendo un segundo golpe de los sospechosos, que fueron descritos en un aviso a la nación como "armados y peligrosos".

Uno de los hermanos fue condenado por cargos de terrorismo en 2008, y los sobrevivientes del sangriento ataque al periódico dijeron que los atacantes habían dicho pertenecer a al-Qaida en Yemen. El semanario había recibido reiteradas amenazas, y sus oficinas fueron atacadas por bombas incendiarias en 2011, por publicar caricaturas sobre el islam y que mostraban al profeta Mahoma.

Equipos de las fuerzas de seguridad fuertemente armados y con cobertura aérea recorrían carreteras rurales y buscaban en antiguos edificios de piedra. El país permanecía en estado de máxima alerta terrorista, que se extendió de París a la región norteña de Picardía, con énfasis en localidades donde podrían refugiarse Cherif Kouachi, de 32 años, y Said Kouachi, de 34.

El primer ministro de Francia, Manuel Valls, dijo que ambos hombres eran conocidos por los servicios de inteligencia.

Una fuente estadounidense dijo el jueves que el hermano mayor había viajado a Yemen, aunque no estaba claro si estaba allí para sumarse a combatientes extremistas como al-Qaida en la Península Arábiga, que tiene su base en la zona.

El hermano menor, Cherif, fue condenado por cargos de terrorismo en 2008 por sus lazos con una célula que enviaba yihadíes para combatir a las tropas estadounidenses en Irak.

Además, ambos estaban en la lista estadounidense de exclusión de vuelo, señaló un alto cargo antiterrorista estadounidense. Las fuentes estadounidenses también hablaron bajo condición de anonimato al no estar autorizadas a comentar de forma pública asuntos de inteligencia en el extranjero.

El presidente francés, François Hollande, hizo un llamado a favor de la tolerancia tras el peor atentado terrorista que sufre Francia en décadas.

"Francia fue golpeada directamente en el corazón de su capital, en un lugar donde el espíritu de la libertad -y por ende de la resistencia-- respiraba libremente", declaró Hollande.

Nueve personas allegadas a ambos hermanos fueron detenidas para interrogatorio en diversas regiones. En total, 90 personas, muchas de ellas testigos del horrible ataque contra el semanario satírico Charlie Hegbdo, fueron interrogadas para que facilitaran información sobre los agresores, dijo el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve.

El ministro confirmó las noticias de que los hombres habían sido identificados por el carnet de identidad del hermano mayor, que quedó en un coche de huida abandonado, un desliz que contrastaba con la aparente profesionalidad del ataque.

El tercer sospechoso, Mourad Hamyd, de 18 años, se entregó en una comisaría el miércoles por la noche tras oír su nombre en relación con los ataques. Su relación con los hermanos Kouachi no estaba clara.

Las fuerzas antiterroristas francesas conocían bien a los Kouachi, nacidos en París de padres argelinos. Cherif, un repartidor de pizzas, había aparecido en un documental de la televisión francesa en 2005 sobre el extremismo islámico, y fue condenado a 18 meses en prisión en 2008 por intentar sumarse a combatientes que luchaban en Irak.

Charlie Hebdo llevaba tiempo recibiendo amenazas por sus chanzas sobre el islam, aunque también satirizaba otras religiones y figuras políticas. El semanario había publicado caricaturas del profeta Mahoma, y un boceto del líder del grupo Estado islámico fue el último tuit enviado por el irreverente periódico, unos minutos antes del ataque. Su cuenta de Twitter no se ha actualizado desde entonces.

En el atentado murieron ocho periodistas, dos policías, un empleado de mantenimiento y un visitante.

Charlie Hebdo tenía previsto lanzar una edición especial la semana que viene, producida en las oficinas de otro periódico.

Entre las víctimas mortales se encontraba el editor Stephane Charbonnier, conocido como Charb. El dibujante "simbolizaba el laicismo... el combate contra el fundamentalismo", dijo en BFM-TV su compañera, Jeannette Bougrab.

Las autoridades en toda Europa han advertido de la amenaza que supone el regreso de yihadíes occidentales entrenados en combates en Oriente Medio. Francia tiene al menos 1.200 ciudadanos en la zona de guerra en Siria, sumando a los que viajaron al lugar, los que regresaron y los que murieron. Tanto el grupo miliciano Estado Islámico como al-Qaida han amenazado a Francia, donde se encuentra la mayor población musulmana de la Europa occidental.

El sospechoso francés de un ataque mortal en 2014 contra un museo judío en Bélgica había regresado tras combatir junto a extremistas en Siria, y el hombre que mató a tres soldados y otras cuatro personas en una escuela judía del sur de Francia en 2014 había recibido entrenamiento paramilitar en Pakistán.

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Los reporteros de la Associated Press Jamey Keaten, Elaine Ganley y Sylvie Corbet en París, así como Ken Dilanian en Washington, contribuyeron a este despacho.