Gobernador de Michigan hace frente a bancarrota

Siete gobernadores llegaron y se fueron durante un declive por décadas de la ciudad más grande de Michigan que culminó con una humillante declaración de quiebra.

Es el octavo el que ha vinculado su legado a la posibilidad de que Detroit se recupere del desastre.

El gobernador republicano Rick Snyder reclamó mayores poderes para el estado a fin de intervenir en ciudades y escuelas en dificultades.

Los expertos dijeron que Snyder no tenía otra alternativa que guiar a la ciudad a la declaración de bancarrota, de la que espera poder salir para el otoño del 2014.

La decisión fue notable por la manera en que manejó el proceso. Volvió a ser centro de atención nacional un semestre después de haber hecho que su estado, bastión de la industria automovilística y los sindicatos, garantizara el derecho a trabajar.

Aunque se temía desde hacía meses ese desenlace, el camino que sigue se torna aún más incierto. La bancarrota podría significar despidos de empleados, ventas de bienes, aumentos de tarifas y una reducción de servicios básicos tales como la recolección de basura y limpieza de nieve, cuyos gastos ya habían recortados.