Bloguero saudí será azotado por insultar al islam

Un bloguero saudí sentenciado a 10 años de prisión y 1.000 latigazos por insultar al islam va a ser azotado públicamente el viernes en la ciudad de Jiddah, situada en la costa del Mar Rojo, dijo el jueves una persona con conocimiento del caso.

Raif Badawi fue sentenciado en mayo a 10 años de prisión y 1.000 latigazos por cargos de insultar al islam en un fórum en la internet que él creó. La Corte penal de Jiddah le sentenció además a pagar una multa de un millón de riyales (266.000 dólares).

Grupos de derechos humanos y activistas dicen que su caso es parte de una vasta represión a los disidentes en el reino. Las autoridades han silenciado cada vez más llamados a reformas en el país desde la Primavera Árabe del 2011.

Badawi ha estado detenido desde mediados del 2012 y su portal Free Saudi Liberals (Liberales Sudíes Libres) fue cerrado. El caso ha sido condenado por grupos de derechos humanos.

Badawi le informó a su familia sobre los azotes, dijo la persona, que habló con The Associated Press por teléfono el jueves a condición de anonimato. Afirmó que Badawi, que tiene tres hijos "está siendo usado como ejemplo para otros".

El abogado de Badawi, Walid Abul-Khair, fue sentenciado en julio a 15 años de prisión y se le prohibió viajar por otros 15 tras ser declarado culpable por una corte anti terrorismo de "minar al régimen y sus funcionarios", "incitar la opinión pública" e "insultar al sistema judicial".

El grupo de derechos humanos Amnistía Internacional dice que Badawi recibirá 50 latigazos una vez a la semana por 20 semanas.

"Es horripilante pensar que un castigo tan cruel y atroz pueda ser impuesto a alguien culpable de nada más que atreverse a crear un fórum público para discusión y el ejercicio pacífico de la libertad de expresión", dijo Philip Luther, director del departamento del Oriente medio y el Norte de África en Amnistía Internacional.

Badawi fue sentenciado originalmente en el 2013 a siete años de prisión y 600 latigazos, pero tras una apelación, el juez endureció la sentencia. Tras su arresto, su esposa e hijos se fueron a Canadá.