Preparados: Obama y republicanos preparan la lucha

Sin perder tiempo, el nuevo líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, están preparando sus batallas por la atención sanitaria, un gran oleoducto, política de inmigración y el financiamiento de la agencia que protege a EEUU del terrorismo.

Al mismo tiempo, ambos insisten en que están deseando alcanzar un compromiso... siempre que el otro bando ceda.

"Parece que cada nuevo día, tenemos una nueva amenaza de veto del presidente", dijo el miércoles McConnell, republicano por Kentucky, en su segundo día como líder del Senado. Los republicanos tomaron el control de la cámara en las elecciones de noviembre, y reforzaron su control de la Cámara de Representantes.

La 114ta legislatura del Congreso acaba de comenzar y la Casa Blanca ya ha anunciado que Obama está dispuesto a vetar tres leyes que los republicanos esperan aprobar con prontitud. Una permitiría la construcción del oleoducto Keystone XL para llevar crudo desde Canadá. Otra suavizaría la ley de seguro médico que fuera estandarte de Obama, haciendo que deba ofrecerse cobertura médica a los trabajadores que cumplen 40 horas semanales, y no las 30 actuales. La tercera alteraría una cláusula clave de la reforma financiera Dodd-Frank de 2010.

"El presidente no nos va a marcar la agenda aquí en el Senado", dijo McConnell a la prensa.

Lamentando el reciente ataque contra un semanario satírico en París, McConnell dijo que el atentado subraya que la guerra contra el terrorismo no ha terminado. El senador declinó decir si el ataque afectaría a los planes republicanos de emplear el presupuesto de la Agencia de Seguridad Nacional para presionar contra la política migratoria de Obama.

"Pero al final, vamos a tener que financiar el departamento, obviamente", dijo.

El presupuesto de la agencia antiterrorista expira a finales de febrero, y los republicanos han estado trabajando en un plan que vincule cualquier financiamiento extra a una medida que revoque una orden ejecutiva de Obama que suavizó las normas de inmigración el año pasado y redujo las deportaciones. McConnell indicó que decidirían en febrero cómo manejar el tema.

El senador Ted Cruz, que cuenta con apoyo del tea party y es una de las voces más prominentes contra la política migratoria de Obama, dijo que no había motivos para demorar la campaña contra el "abuso de poder y ... acciones inconstitucionales" del presidente.

Es Obama quien debería preocuparse de los riesgos de seguridad si considera un veto que dejaría fuera de funcionamiento el Departamento de Seguridad Nacional, dijo Cruz, republicano de Texas.

Incluso mientras McConnell y Obama se enfrentaban desde lejos, ambos mantenían que hay esperanza de cooperación bipartisana.

Obama, que se reúne la semana que viene con los líderes republicanos del Congreso, dijo esperar "algunas batallas políticas enconadas", pero que es optimista sobre un "2015 productivo".

En su primer discurso importante como líder de la mayoría, McConnell habló de trabajar con Obama en acuerdos comerciales, mejoras de infraestructuras y reformas fiscales.

Incluso planteó la posibilidad de abordar algunos temas importantes que han atormentado al Congreso durante años, como reforzar Medicare y la Seguridad Social, equilibrar el presupuesto y reducir la deuda soberana.

"Pero la reforma bipartisana sólo puede alcanzar si el presidente Obama está interesado en ella", dijo McConnell. "El presidente es el único que puede traer a su partido a bordo".