Marco Rubio habla de inmigración en nuevo libro

Con el fin de atraer a la base derechista de su Partido Republicano, el senador Marco Rubio dice que simpatiza con los estadounidenses que opinan que los inmigrantes irregulares "se aprovechan de nosotros".

El nuevo libro del legislador se publica en momentos en sienta las bases para una posible candidatura presidencial en 2016.

Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, es el autor y patrocinador de una reforma integral de las leyes de inmigración ya aprobada por el Senado. El proyecto, rechazado por la Cámara de Representantes, lo dejó malparado ante los activistas de derecha que tienen una gran influencia en la elección del candidato presidencial del partido.

Rubio dice ahora que prefiere un enfoque paso a paso como el que propugnan algunos conservadores. Al exponer una estrategia que esbozó el año pasado, sugiere que el Congreso empiece por asegurar la frontera, continúe con la aplicación de las leyes en materia de empleo y el otorgamiento de visas antes de ocuparse de los que ya viven en el país sin permiso.

"Cuando la gente se entera de que tenemos más de 12 millones de personas ilegalmente aquí, siente que se aprovechan de nosotros", escribe Rucio en "American Dreams: Restoring Economic Opportunity for Everyone" (Sueños estadounidenses: Cómo restaurar las oportunidades económicas para todos). "Comprueban lo difícil que es conseguir y conservar un empleo permanente y con buena paga, y temen que más gente signifique más competencia por empleos ya escasos.

"Esto no es nativismo", prosigue Rubio, en alusión a la preferencia de algunos por los nativos en lugar de los inmigrantes. "Así es la naturaleza humana".

Esta expresión es una respuesta a lo dicho por el presidente Barack Obama a la revista The Economist en agosto pasado, al criticar la oposición republicana a la reforma inmigratoria.

El Partido Republicano, dijo, "sabe que necesitamos la reforma inmigratoria, sabe que en verdad beneficiaría sus perspectivas a largo plazo, pero es cautivo de los elementos nativistas en su seno".

En verdad, la inmigración no es el centro del libro. Rubio le dedica apenas ocho páginas, en medio de largas disquisiciones sobre educación, valores familiares y pobreza. No obstante, es el tema que lo identifica en gran medida debido a su papel en la elaboración del proyecto del Senado.

Rubio critica a los "detractores" en su partido que se oponen a actualizar las leyes de inmigración, así como a los demócratas partidarios del "enfoque de todo o nada". Dice que controles fronterizos más estrictos y sistemas de alta tecnología para rastrear a los inmigrantes ayudaría a asegurar las fronteras y detener el flujo de inmigrantes no autorizados. Solo entonces, dice, el Congreso puede estudiar maneras "graduales" de ayudar a los que se encuentran en el país.