Mali pide una intervención internacional en Libia

El ministro maliense de Exteriores pidió el martes una intervención internacional en Libia para combatir la expansión del terrorismo en la región africana del Sahel y restaurar la autoridad de un gobierno central.

Abdulaye Diop dijo a Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que "mientras no se encuentre una solución a la crisis libia, casi todo lo que estamos haciendo en Mali y hablando de forma más general, en todo el Sahel, seguirá viéndose amenazado".

La violencia generalizada de milicias sumergió a Libia en el caos, menos de cuatro años después de que un alzamiento respaldado por la OTAN derrocara y matara a la veterano dictador Moamar Gadafi. El gobierno con reconocimiento internacional se vio obligado a mudarse a la ciudad oriental de Tobruk, después de que milicias aliadas con islamistas tomaran en verano la capital, Trípoli, y establecieran un gobierno rival.

Diop reiteró una petición de los líderes de la región ante el Consejo de Seguridad y la Unión Africana para que se establezca un contingente internacional "para neutralizar a los grupos armados", así como fomentar la reconciliación nacional y formar instituciones democráticas estables para Libia.

El ministro insistió en la conexión entre el comienzo de la crisis en Mali en 2012 y la guerra civil en Libia, que llevó a que muchos malienses que formaban parte del ejército libio regresaran a casa con armas y municiones, desestabilizando el país.

El norte de Mali cayó en manos de separatistas tuaregs, y después de extremistas islámicos vinculados a al-Qaida, tras un golpe militar en 2012. Una intervención liderada por Francia en 2013 dispersó a los extremistas, pero se han producido nuevos estallidos de violencia.

En Libia, dijo Diop, la caótica situación se suma a una insurgencia terrorista en el sur que ha declarado su lealtad al grupo extremista Estado Islámico, "lo que es una fuente de gran preocupación para todos nosotros".

"A menos que ayudemos a los libios a tener una estructura de estado, a tener un aparato de seguridad que pueda controlar estas organizaciones terroristas, pensar que podemos tener seguridad y estabilidad en el Sahel será sólo una ilusión", afirmó.

El jefe de las fuerzas de paz de la ONU, Herve Ladsous, dijo al consejo que la situación de seguridad en el norte de Mali sigue siendo "extremadamente volátil" y "muy desesperada", con ataques casi diarios.

Desde que la ONU asumió las tareas de paz en Mali de manos de una fuerza de liderazgo africano en julio de 2013, 33 cascos azules han muerto y 109 miembros de la misión resultaron heridos, indicó Ladsous. "Ninguna otra misión en tiempos modernos ha sido tan costosa en cuanto a derramamiento de sangre".

Argelia ha mediado en las conversaciones entre ambos bandos en Mali, que se espera se retomen a primeros de febrero para abordar un borrador de acuerdo de paz distribuido en noviembre.

Ladsous dijo que el proceso de paz está "en una fase crítica". Por su parte, Diop dijo que el presidente maliense está comprometido a alcanzar un acuerdo de paz "que sea duradero y amplio".

El ministro reiteró su petición de que se emplee una brigada de intervención como la que estableció la ONU en Congo, con estrictas normas de compromisos y recursos para combatir a los grupos terroristas en el norte de Mali.

Las tropas malienses, francesas y de la ONU trabajan por combatir la amenaza terrorista, y Argelia y Níger están reforzando sus fronteras, añadió.

"El eslabón débil se mantiene (...) Libia, donde hay que hacer algo", dijo Diop.