Desechan caso contra ex agente de Arizona

Un caso de corrupción contra un ex agente policial de Arizona acusado de ayudar a una banda de contrabando de heroína fue desechado formalmente el martes luego que una crucial grabación telefónica tuvo que ser descartada.

La medida era esperada después de que fiscales se declararon culpables recientemente de no haber solicitado a una corte permiso para realizar una intercepción telefónica en el caso que involucra al ex agente Alfredo Navarrete, quien fuera alguna vez miembro del escuadrón anti contrabando del jefe policial Joe Arpaio.

Sin ese documento, la fiscalía tuvo que dar marcha atrás y solicitar a un juez que desechara los cargos contra Navarrete y otras cinco personas, incluidos otros dos ex empleados de la oficina policial y el hombre acusado de ser el líder de la banda. Autoridades dicen que el jefe del grupo delictivo trabajaba con un miembro de alto rango del cártel de Sinaloa, una organización narcotraficante mexicana.

Los fiscales están buscando también anular declaraciones de culpabilidad que habían asegurado contra otras 11 personas, las cuales ya se declararon culpables de cargos relacionados con drogas en este caso.

El desplome del caso ocurre en momentos en que un juez que preside un caso por caracterización racial contra la oficina del jefe policial está cada vez más frustrado debido a lo que calificó como investigaciones internas inadecuadas respecto a actos contra la ley por parte del escuadrón anti contrabando de Arpaio, incluyendo si otro ex agente estuvo extorsionando dinero a inmigrantes que carecen de permiso de estancia en el país.

El abogado de Navarrete, Herman Alcantar, dijo que la anulación puede parecer un tecnicismo jurídico, pero documentos como las solicitudes de permiso para intervención telefónica son necesarios con el fin de proteger al público de abusos de la policía.

"Son tecnicismos como éste los que protegen al público", señaló Alcantar, al tiempo que dijo dudar que los fiscales puedan resucitar el caso.

Aunque los cargos de corrupción en su contra fueron desechados, Navarrete se declaró culpable el martes del cargo de incendio premeditado, el cual fue establecido sin evidencia de intervención telefónica. Él admitió que pidió a otra persona que incendiara su automóvil en agosto de 2010 como parte de un plan para cometer fraude contra una aseguradora.

El acuerdo para que se declarara culpable fue a cambio de una sentencia de seis meses de prisión para Navarrete, a quien se le tomarán en cuenta los últimos 18 meses que ha estado encarcelado. Se esperaba que fuera liberado más tarde el martes o el miércoles.

La oficina del fiscal Bill Montgomery del condado Maricopa, la cual estaba procesando a Navarrete, rechazó comentar el martes sobre la anulación del caso.

Hace más de dos semanas, Montgomery se atribuyó la culpa por la falta de solicitud de permiso para la intervención telefónica.

"Éste es nuestro error", reconoció.

La oficina de Arpaio no respondió el martes de inmediato la solicitud de comentarios que le hizo de The Associated Press.

En el caso de corrupción, Navarrete estaba acusado de ayudar a la banda de narcotráfico al manejar vehículos con contrabando, lavar dinero y utilizar un banco de datos de la policía para obtener información que transmitía a miembros de la organización criminal.