Prioridad de OTAN: Creación de fuerza de reacción rápida

Al abandonar las operaciones de combate en Afganistán, la OTAN se centrará el 2015 en Europa y la creación de una nueva fuerza de reacción rápida concebida para disuadir a Rusia.

La prioridad de la alianza de 28 países será poner en funcionamiento la nueva fuerza expedicionaria, pero también deberá acordar quién la paga, según los analistas.

La creación de la fuerza multinacional, también llamada "punta de lanza", fue dispuesta en septiembre por el presidente estadounidense Barack Obama y otros gobernantes de la OTAN para utilizarla como refuerzo de los miembros de la alianza que se sientan amenazados por las acciones o ambiciones de la Rusia de Vladimir Putin.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha dicho que se trata del "mayor reforzamiento de nuestra defensa colectiva desde el fin de la Guerra Fría".

Stoltenberg, quien cumple su tercer mes como el funcionario civil de mayor jerarquía de la alianza, dijo que su "principal prioridad es aplicar este plan en su totalidad y a tiempo".

Desde que puso fin oficialmente a sus operaciones de combate en Afganistán el 1 de enero, se prevé que los planes de la alianza estarán dominados por las nuevas realidades estratégicas en Europa tras la anexión de Crimea por Rusia y el enfrentamiento entre el gobierno ucraniano y rebeldes pro rusos, y cómo debe responder Occidente a ellas.

"El mayor reto para la OTAN en 2015 será enfocarse en su misión central y llevarla adelante: garantizar la seguridad de los miembros de la alianza y promover la estabilidad en Europa", dijo Michael Brown, decano de la Facultad de Asuntos Internacionales de la Universidad George Washington.

"Será un reto porque los líderes de la alianza dan por sentado la defensa colectiva desde hace muchos años, porque Rusia ha desarrollado una gama de tácticas no convencionales que requieren respuestas nuevas y no convencionales y porque la OTAN seguirá participando en actividades de entrenamiento en Afganistán", dijo Brown.

Según Marcin Terlikowski, director del proyecto de Economía de la Seguridad y Defensa Europea en el Instituto Polaco de Asuntos Internacionales en Varsovia, la tarea principal es decidir cómo será la nueva fuerza, "dónde estará basada y quién la dirigirá. También se trata del dinero".

No está claro quién financiará la fuerza, dijo Bruno Lete, del Fondo Marshall, un instituto de estudios en Bruselas.

Muchos esperan que Estados Unidos pague una buena parte de la cuenta, mientras otros esperan que lo haga Alemania, el miembro europeo más rico de la OTAN, añadió.