Fuertes corrientes amplían zona búsqueda de avión AirAsia

Las fuertes corrientes marinas obligaron el martes a Indonesia a ampliar la zona de búsqueda del avión desplomado de AirAsia, mientras el oleaje fuerte y la malas condiciones del tiempo empujaban los restos y dificultaban las labores para llegar a las supuestas piezas de fuselaje que están en el suelo marino.

Dos cuerpos más fueron recuperados el martes, elevando el total a 39. Sin embargo, hay preocupaciones de que conforme pase el tiempo será más difícil de encontrar los cadáveres restantes del vuelo 8501, que se estrelló el 28 de diciembre.

"El tiempo es esencial", dijo el director de operaciones de la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate del país, Suryadi B. Supriyadi. "Parece que va a ser difícil vencer el clima", agregó.

La búsqueda se ampliará en unos 185 kilómetros cuadrados (70 millas cuadradas), dijo el jefe de la Agencia indonesia, Henry Bambang Soelistyo.

Soelistyo dijo un barco de guerra estadounidense, el Fort Worth, detectó dos grandes objetos metálicos en el lecho marino a una profundidad de 28 metros (92 pies) y que trataba de identificarlos.

Se han localizado siete grandes objetos en el fondo del mar que podrían ser piezas del fuselaje, pero las corrientes fuertes, el limo y el barro han impedido a los buzos verlos o llegar a ellos.

Dos buzos se sumergieron en las aguas el martes durante un descanso del mal clima, pero no pudieron hacer mucho debido a las fuertes corrientes submarinas, dijo Soelistyo.

Decenas de aerolíneas nuevas han surgido en los últimos años en Indonesia para cubrir el auge de la demanda del sector, pero una serie de accidentes ha provocado dudas sobre la seguridad.

Los expertos afirman que parte del problema es el poco mantenimiento, la flexibilidad de las normas y la escasez de pilotos profesionales capacitados. La infraestructura tampoco ha podido mantener el ritmo de la explosión de la demanda.

El Ministerio de Transporte del país dijo que está tomando medidas enérgicas luego de que se descubriese que el vuelo 8501 no tenía permisos para volar entre Surabaya, en Indonesia, y Singapur el día del accidente. El martes fueron suspendidos dos funcionarios del departamento y cinco trabajadores del principal aeropuerto de Surabaya por permitir que el avión despegara. Otros funcionarios siguen bajo investigación.

Todos los vuelos de AirAsia que cubrían esa ruta han sido cancelados por el momento.

Se desconoce qué hizo que el Airbus A320 cayese al mar de Java 42 minutos después de despegar, aunque la Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia sostiene que el mal tiempo parece haber sido un factor importante.

Justo antes de perder el contacto, el piloto dijo a los controladores aéreos que se aproximaba a nubes amenazadoras, pero le denegaron el permiso para ganar altura debido al intenso tráfico aéreo. La aeronave no emitió ninguna señal de alarma.

No se han detectado las señales --llamadas "pings"-- de las importantes cajas negras de la aeronave, los dispositivos que graban las voces de la cabina de pilotos y registran los datos de vuelo. Esto podría deberse a que el gran oleaje ha impedido desplegar barcos con localizadores de este tipo de señales. Las baterías que emiten las señales podrían agotarse en unos 20 días más.

"Confiamos en que los rescatistas podrán localizarlas en tiempo", dijo Nurcahyo Utomo, investigador del Comité Nacional de Seguridad n el Transporte de Indonesia.

La búsqueda de los 125 cuerpos que siguen desaparecidos ha sido agoradora para los familiares, que esperan ansiosos poder identificar y enterrar a sus seres queridos.

Ocho clérigos islámicos sobrevolaron el martes la zona del accidente en un helicóptero y lanzaron arroz al mar, una tradición local, además de orar por los fallecidos.

___

Los periodistas de The Associated Press Niniek Karmini y Ali Kotarumalos, en Yakarta, contribuyeron a este despacho.