Estadounidense en Argentina intenta evitar extradición

Un estadounidense que reside en Argentina espera que prosperen un pedido de asilo y otro de refugio para no ser extraditado a Estados Unidos, donde está acusado del asesinato de su esposa, con el argumento de que es un perseguido político.

Kurt Sonnenfeld sostiene que si es extraditado a Estados Unidos la justicia lo "condenará" a la pena de muerte por el delito del que se lo acusa, dijo a The Associated Press su abogado Adrián Albor. El letrado indicó que su cliente "tiene domicilio fijado" en Buenos Aires y goza de libertad por una orden de excarcelación de un juez federal argentino que lo favoreció hace varios años y que debería seguir libre "mientras se resuelven" sus pedidos de asilo y refugio. No especificó dónde se encuentra el estadounidense.

La Corte Suprema argentina falló el 11 de diciembre que Sonnenfeld puede ser extraditado para afrontar un proceso por el presunto asesinato de su esposa a fines de 2001. La decisión de extraditarlo pone fin a una larga disputa entre el Departamento de Justicia de Estados Unidos y los tribunales argentinos centrada en diferencias sobre la pena de muerte.

Según el fallo judicial, los fiscales federales estadounidenses aseguraron a Argentina que "la pena de muerte no se impondrá, o si se dictaminara no será ejecutada en este caso". El Poder Ejecutivo argentino tiene la decisión final sobre la extradición.

Albor indicó que el pedido de asilo debe ser resuelto por la presidenta Cristina Fernández. En cuanto al de refugio, recordó que la Comisión Nacional para Refugiados lo negó en 2008. Sonnenfeld apeló "y todavía no hubo un fallo" al respecto, sostuvo el letrado.

La Comisión Nacional para Refugiados está integrada por funcionarios de los ministerios de Interior, Relaciones Exteriores, Justicia y Desarrollo Social, del Instituto Nacional contra la Discriminación, Xenofobia y Racismo y del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados.

Sonnenfeld fue camarógrafo de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias en el Centro Mundial de Comercio después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 y alegó que tenía videos que indicaban que el gobierno sabía que los atentados ocurrirían. Dijo que su esposa, hallada sin vida en su casa, se había suicidado y que los fiscales lo culparon de su muerte para silenciarlo, argumentos que la fiscalía del distrito de Denver ha negado.

Casado con una argentina y padre de dos hijas, Sonnenfeld "es un perseguido político" que tuvo "pruebas" de que el gobierno de su país sabía que los atentados iban a producirse y no hizo nada para evitarlos, dijo el abogado. "Esta administración estadounidense está intentando acusarlo... quieren desacreditarlo, ciertos poderes se mantienen aunque pasen los presidentes", agregó.

El gobierno argentino "tiene que decidir si Sonnenfeld se va a enfrentar a la muerte o si evita que lo maten", afirmó Albor, quien puso en duda que la justicia estadounidense acceda a no imponer eventualmente a su cliente la pena capital.

AP intentó comunicarse sin éxito con la cancillería argentina para saber cuáles son los pasos que siguen en el proceso de extradición del estadounidense.

En tanto, portavoces del Departamento de Estado han dicho que no se comenta sobre un caso de extradición hasta que la persona esté en Estados Unidos.

Albor también indicó que Sonnenfeld se mudó a Argentina en 2003 después de permanecer seis meses encarcelado en su país y luego de que la justicia de Estados Unidos lo liberó tras determinar que las acusaciones en su contra no eran válidas ya que había indicios de que su esposa se había suicidado.

En Buenos Aires estuvo preso un año hasta que un juez federal denegó su extradición y lo excarceló en 2005, explicó Albor, quien indicó que la Corte Suprema de Justicia argentina ordenó hace unos años que se suspendiera el proceso de extradición hasta que se resolviera su pedido de refugio y "ahora, misteriosamente" dice que "el Poder Ejecutivo puede extraditarlo".

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La periodista de AP Sadie Gurman colaboró en esta nota.