Católicos de Mianmar, complacidos por su primer cardenal

Los católicos de Mianmar recibieron felices el lunes al arzobispo Charles Maung Bo, quien en la víspera fue designado por el papa Francisco como primer cardenal católico del país.

Mianmar, también llamado Birmania, tiene graves problemas de intolerancia religiosa, en particular de los budistas hacia los musulmanes de la minoría étnica rohingya. La violencia ha cobrado centenares de vidas en los últimos años.

El arzobispo escribió en una columna para el diario estadounidense Washington Post el año pasado: "Si Birmania ha de ser verdaderamente libre, pacífica y próspera, debe proteger los derechos de todas las etnias y confesiones religiosas. Hay un movimiento de magnitud e influencia creciente que lo amenaza: el nacionalismo budista extremo".

Bo, arzobispo de Yangon, es uno de los 20 cardenales cuya designación fue anunciada el domingo y que asumirán su nueva jerarquía el mes próximo. Provienen de 18 países, entre ellos otros dos que nunca tuvieron un cardenal: Cabo Verde y Tonga.

El clérigo de 66 años sonrió y conversó amablemente con amigos y feligreses al regresar del exterior a su residencia en la ciudad más grande de Mianmar.

Al concurrir luego a la escuela Hermanas y Hermanos Misioneros de San Pablo, que él ayuda a mantener, unos 60 estudiantes y sacerdotes salieron a recibirlo con rosas y uno por uno besaron su anillo. Le cantaron una serenata de felicitación antes de celebrar un oficio religioso.

Dijo que le complacía representar a Mianmar. "El papa acaba de hablarle al mundo sobre Mianmar y esto le hace bien a nuestro país", declaró.

El obispo Felix Lian Khen Thang, presidente de la Conferencia Episcopal, dijo que la designación de Bo coronaba la actividad misionera de la iglesia en Mianmar.

La gran mayoría de los 51 millones de habitantes son budistas. Apenas el 1% son católicos en un país donde la iglesia está presente desde hace cinco siglos.

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Con información del periodista de AP Grant Peck en Bangkok