Francia: Alcalde dice que no negó entierro a bebé gitana

El alcalde de un pequeño pueblo en Francia dijo el domingo que no es cierto que él se haya negado a permitir el entierro en su comunidad de un bebé gitano que murió repentinamente un día después de la Navidad.

Jacques Toubon, defensor estatal de derechos, dijo a la radio Europa 1 que el lunes solicitaría información a todas las partes.

La niña, que se informa nació en octubre, debe ser enterrada el lunes en Wissous, localidad vecina de Champlan, al sur de París, donde sus padres viven en un campamento con otros gitanos. La bebé falleció el 26 de diciembre.

El alcalde de Champlan, Christian Leclerc, negó el domingo que haya negado un lugar para el entierro en el cementerio local. "Quisiera que esta farsa... termine De inmediato", declaró Leclerc a la televisora BFM.

Los reportes de que Leclerc negó el entierro a la niña han provocado indignación. La presencia de unos 20.000 gitanos en Francia, que en su mayoría viven en campamentos improvisados en condiciones deplorables, es un tema sensible en el país y un asunto político delicado. Los gitanos, que son de Europa Oriental, son ciudadanos europeos.

El primer ministro francés Manuel Valls dijo en Twitter que negarse a enterrar a la niña es "una injuria a Francia".

El diario Le Parisien atribuyó Leclerc el miércoles haber dicho que la prioridad para los espacios disponibles en el cementerio son para los que pagan sus impuestos. Leclerc dice ahora que hubo confusión entre los empleados municipales sobre sus instrucciones antes de salir de vacaciones, "un error en la cadena de decisiones".

Richard Trinquier, alcalde de la vecina localidad de Wissous, ofreció una tumba para enterrar a la pequeña.

Toubon dijo que quedó "estupefacto" al enterarse de lo ocurrido, pero agregó que no estaba claro si era una infracción a la ley. Los fallecidos tienen derecho a ser enterrados donde mueren, en el panteón de la familia o donde vivan, pero no está claro si un campamento cuenta como domicilio.