Pakistán destruye campamento miliciano

Aviones militares paquistaníes mataron a 31 milicianos y un aparente ataque de drone estadounidense mató a otro siete, según dijeron el domingo las autoridades, conforme las tropas locales avanzan en la ofensiva iniciada hace seis meses en zonas tribales junto a la frontera afgana, que llevan tiempo sirviendo como bastiones insurgentes.

Cuatro bastiones milicianos y un centro de formación de atacantes suicidas quedaron destruidos en los ataques del sábado por la noche en el valle de Tirrah, en la región de Jyber, indicó un comunicado del ejército paquistaní. Entre los muertos habría varios aspirantes a atacantes suicidas, indicó el ejército, sin ofrecer más detalles.

Las fuerzas armas paquistaníes estiman haber matado a 1.200 milicianos desde el lanzamiento de su gran ofensiva el 15 de junio de 2014 en Waziristán del Norte, otra zona tribal junto a la frontera.

En la vecina Jyber se está realizando una operación paralela para perseguir a los milicianos que huyen de Waziristán del Norte. Se cree que la masacre del mes pasado en una escuela de Peshawar --en la que murieron 150 personas, la mayoría niños-- se lanzó desde Jyber. El ataque hizo que tanto Afganistán como Pakistán prometieran tomar medidas más duras en la porosa frontera.

Por otro lado, dos fuentes paquistaníes de inteligencia dijeron que misiles disparados desde un avión estadounidense no tripulado habían atacado un complejo miliciano en la zona de Datta Jel, en Waziristán del Norte, el domingo por la mañana, matando a siete milicianos e hiriendo a cuatro. El complejo, situado a unos 300 metros (330 yardas) de la frontera afgana, era utilizado por milicianos leales al comandante talibán paquistaní Hafiz Gul Bahadur, así como milicianos uzbecos.

Entre los muertos en el ataque había hombres de Bahadur, indicaron las fuentes, que lanzan ataques frecuentes en la vecina Afganistán, y combatientes uzbecos. No estaba claro en un primer momento si el propio Bahadur se encontraba en el lugar en el momento del ataque. Las fuentes hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizadas a hablar con los medios.

El programa secreto estadounidense de drones ha eliminado a varios dirigentes milicianos, pero también ha producido bajas civiles, lo que lo hace muy impopular entre los paquistaníes, que lo rechazan como una violación a la soberanía de su país.