Rogge inaugura congreso COI

El movimiento olímpico está fuerte y su futuro es brillante, expresó Jacques Rogge el viernes en la ceremonia de apertura de la 125ta asamblea del Comité Olímpico Internacional (COI) en el Teatro Colón, mientras a pocos metros ex combatientes de la guerra de Malvinas, españoles y armenios protestaron contra el evento abanderados en distintas consignas.

Unos 200 manifestantes se movilizaron frente a la sala lírica en una colorida manifestación y lanzaron insultos destinados al presidente de España, Mariano Rajoy; a la realeza británica representada en el evento del COI por la princesa Ana; y al primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.

En su última asamblea del COI como su presidente, Rogge dijo que movimiento olímpico "es fuerte y su futuro brillante". Agregó que su éxito "deriva de valores eternos y el poder del deporte".

El sucesor de Rogge, quien asumió en 2001, es uno de los asuntos que se resolverán en este encuentro de miembros del COI en la capital argentina. Los otros incluyen la elección de la sede de los próximos juegos olímpicos de 2020 --que se disputan Madrid, Estambul y Tokio-- y la incorporación de una nueva disciplina al programa olímpico.

"El amplio compromiso con el movimiento olímpico hace de Buenos Aires un lugar adecuado para la discusión y las decisiones que marcarán su futuro", aseguró Rogge.

La ciudad anfitriona eligió al Teatro Colón, considerado una de las mejores salas líricas del mundo, para la ceremonia de apertura de la asamblea del COI. En la previa, desfilaron por la alfombra roja los príncipes Felipe y Letizia de España; Alberto de Mónaco; Federico de Dinamarca; la princesa Ana de Inglaterra y las princesas Akiko y Takamado de Japón.

También se presentaron autoridades de las tres ciudades que compiten por la nominación para 2020, autoridades nacionales, de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires y destacadas figuras del deporte de todo el mundo. No asistió la presidenta Cristina Fernández, quien estaba de regreso de la cumbre del G20 en Rusia.

"Valoramos y agradecemos la confianza del Comité Olímpico Internacional, que creyó en nuestras capacidades como anfitriones", sostuvo el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri.

No todos estuvieron de acuerdo que Buenos Aires albergue el encuentro olímpico.

Frente a uno de los ingresos al teatro, los manifestantes quemaron un muñeco de la reina de Inglaterra, pasearon a un cerdo al que le ataron una bandera británica y lanzaron insultos desde un escenario montado sobre un bote de guerra, hecho de goma.

"Estamos en contra de este evento que convoca a degenerados, a personajes de lo más siniestros de la política internacional", dijo a la AP Fernando Esteche, líder de Quebracho, que se define como un movimiento patriótico revolucionario.

"Algunos argentinos no vamos a dejar que (la princesa Ana) se pavonee como si nada. Vamos a recordarle, a ella y a los suyos, que acá no es bienvenida, que acá los argentinos la repudian, a pesar de los honores y pleitesías que le brinden... Acá hay argentinos que no olvidan. Porque las Islas Malvinas son argentinas y los ingleses se tienen que ir", sostuvo la agrupación en un comunicado.

Sus miembros marcharon con banderas argentinas que tenían grabados los rostros de Evita, el Che Guevara y el contorno de las Islas Malvinas, cuya soberanía reclama Argentina a Gran Bretaña.

Un grupo de españoles de grupos independentistas, del movimiento de indignados e hijos y familiares víctimas del franquismo también protestaron con una bandera que decía "Madrid 2020, campeones de la corrupción y el saqueo".

"Se va a derrochar una cantidad absurda de dinero en la organización de los juegos mientras el gobierno recorta el gasto en salud, educación y otros servicios públicos", se quejó José Martínez Rubio, académico español de Valencia que se encuentra en Buenos Aires por un trabajo de investigación.

También protestaron miembros de la colectividad armenia. "Venimos a repudiar al primer ministro de Turquía, que sigue negando el genocidio armenio. Repudiamos la postulación de Estambul", explicó Gabriel Tchabrassian.