Cuomo asiste al velorio de agente caído en NY

Centenares de policías de todo el país asistieron el sábado al velorio de un agente asesinado en la ciudad de Nueva York, en el que el gobernador Andrew Cuomo dijo que su finado padre habría deseado que él asistiera al acto después de estos homicidios "sin sentido".

Los agentes uniformados mostraron respeto en lugar de desdén hacia el alcalde Bill de Blasio cuando llegó con el jefe de la policía, William Bratton. Algunos saludaron mientras ambos ingresaban a la funeraria al comienzo del velorio del oficial Wenjian Liu, de un día de duración.

"Esta es una historia realmente trágica", declaró Cuomo, que asistió al velorio del policía dos días después del fallecimiento de su padre Mario Cuomo, ex gobernador de Nueva York.

Subrayó que Liu y su esposa eran recién casados y se acababan de mudar a una casa.

"Ahora ella es viuda", afirmó. "Esto en verdad carece de sentido. No tenía nada que ver con la pareja. No hicieron nada malo. No fue por ellos. Fue mero odio al azar".

Cuomo también expresó su propio pesar.

"Hoy no es un día dedicado a mi papá, pero puedo decir que ya lo extraño. Hay un hueco en mi corazón", apuntó.

Liu, nacido en China, fue muerto a tiros en su coche patrulla hace dos semanas junto con el agente de origen puertorriqueño Rafael Ramos, cuyo funeral se efectuó la semana pasada. El asesino de ambos se suicidó poco después de que perpetrara el ataque.

Para de Blasio, el gesto de respeto de los agentes durante el velorio contrastó con el insulto que le profirieron cientos de policías cuando dieron la espalda a las pantallas en las que él aparecía mientras pronunciaba un discurso durante el funeral de Ramos.

Bratton exhortó a los agentes a abstenerse de hacer declaraciones políticas durante el velorio y el funeral de Liu, quien tenía 32 años.

"El funeral de un héroe es para el duelo, no para quejarse", afirmó el jefe policial en un memorándum leído a todos los mandos el viernes y el sábado durante la lista de asistencia. "No estoy dando ninguna orden, ni hago amenazas de disciplina, sino que les recuerdo que cuando uno viste el uniforme de este departamento está obligado por la tradición, el honor y la decencia que lo acompañan".

Los dirigentes del gremio de policías, que están negociando un contrato con el gobierno municipal, habían acusado a de Blasio de fomentar una atmósfera contra los agentes al apoyar las manifestaciones a causa de la muerte por asfixia de un hombre negro desarmado que se resistió al arresto a manos de un policía blanco en Staten Island.

El voltear la espalda durante el funeral de Ramos fue similar a lo que algunos dirigentes del sindicato de policías hicieron afuera de un hospital cuando los agentes fueron asesinados hace dos semanas.

Liu y Ramos fueron emboscados dentro de su coche patrulla por Ismaaiyl Brinsley en una calle de Brooklyn el 20 de diciembre. Brinsley había publicado comentarios en internet que hacían referencia a las muertes de hombres negros desarmados a manos de policías blancos, prometiendo poner "alas a los cerdos".

Los investigadores dicen que Brinsley era un individuo solitario, perturbado emocionalmente, que antes de ultimar a los agentes hirió de bala a una ex novia en Baltimore.

El asesinato de los agentes exacerbó los sentimientos que rodean al ya de por sí tenso debate nacional sobre la conducta de los policías. Desde el asesinato de Ramos y Liu, la policía de Nueva York ha investigado al menos 70 amenazas contra sus efectivos y más de una docena de personas han sido arrestadas.

El funeral de Liu está programado para el domingo con una ceremonia china que encabezarán monjes budistas, seguida de una ceremonia tradicional de la policía dirigida por un capellán y que incluirá panegíricos. Después será inhumado en el cementerio Cypress Hills.