Fiscalía de Arizona pide desestimar caso contra ex agentes

La desaparición de un documento con evidencia clave obtenida en una intervención telefónica en un caso de corrupción en Arizona obligó a la fiscalía a pedir que sean desestimados los cargos contra tres ex agentes de la policía acusados de ayudar a una red de tráfico de heroína conectada a un cártel de drogas de México.

La petición de retiro de cargos a los ex empleados de la oficina de Joe Arpaio, alguacil del condado Maricopa, fue hecha después de que se descubriera recientemente que una solicitud para la intervención que debía presentarse para autorizar la vigilancia electrónica nunca fue tramitada. La revelación causó que los abogados de la defensa pidieran a un juez anular toda la evidencia proveniente de la grabación.

Los fiscales, que han aceptado la culpa por no haber tramitado el documento ante la corte, solicitaron a un juez el lunes por la noche desestimar los cargos contra los tres ex agentes y otras tres personas, incluyendo el presunto líder de la red, que de acuerdo con las autoridades colabora con un integrante de alto rango del cártel de Sinaloa.

La fiscalía también busca la anulación de la condena de otras 11 personas que de antemano se habían declarado culpables de cargos por drogas en el caso. Algunas ya han cumplido su castigo mientras que otras siguen en prisión.

Jerry Cobb, un portavoz de la oficina de la fiscalía del condado Maricopa que lleva el caso, dijo que la desestimación solicitada dejaría abierta la posibilidad de que los cargos sean presentados de nuevo en caso de que surja evidencia independiente sobre los delitos.

"Esa grabación era crucial para el caso", dijo Cobb.

El caso había servido para avergonzar a la oficina de Arpaio desde que los tres agentes fueron arrestados en 2011.

La agencia emitió un comunicado el miércoles donde indicó que la investigación era sólida y que los funcionarios de la policía estaban decepcionados por los recientes acontecimientos en el caso.

Los tres fueron acusados de ayudar a la red a contrabandear heroína de México a la zona metropolitana de Phoenix y de lavar sus ingresos ilegales a través de dos compañías. Se habían declarado no culpables de los cargos.

El ex subjefe de la policía Alfredo Aguirre Navarrete, que fue integrante del grupo elite de inmigración de Arpaio, es acusado de conducir vehículos con drogas, lavado de dinero y usar la base de datos de la policía para dar información a los miembros de la red de narcotraficantes.